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PC se planta frente a Ley Miscelánea y exige su retiro: Gobierno no cede y la UDI acusa “show”
El ministro José García Ruminot defendió el proyecto como un “conjunto armónico” y ratificó la tramitación de la iniciativa tal como ingresó. En la UDI —con críticas de Flor Weisse y Jaime Coloma— cuestionaron el diálogo con el PC y el FA por considerarlo sin impacto real.
No hubo margen para reinterpretaciones. El Ejecutivo decidió sostener sin cambios el proyecto de “Reconstrucción Nacional”, después de que la bancada del Partido Comunista llegara hasta el Congreso con una exigencia directa: retirarlo por completo.
La reunión —encabezada por la diputada Daniela Serrano y el ministro José García Ruminot— fue uno de los capítulos más tensos de la ronda de diálogos legislativos que impulsa La Moneda. Pero el resultado dejó poco espacio para matices: el Gobierno no dividirá la iniciativa ni alterará su diseño original.
Desde el PC salieron con una crítica estructural al proyecto. No solo cuestionan su contenido, sino su lógica de fondo: sostienen que la reconstrucción funciona como vehículo para introducir cambios tributarios que —a su juicio— favorecen a los sectores de mayores ingresos. En su declaración pública, hablan de una reforma “regresiva encubierta”, con inconsistencias entre el articulado y su informe financiero, además de supuestos que —dicen— impiden medir su impacto real.
La ofensiva comunista no se queda en el diagnóstico. Anunciaron que ingresarán propuestas propias para abordar urgencias sociales y que empujarán una estrategia legislativa para separar completamente las medidas de reconstrucción de cualquier componente tributario. En paralelo, reactivaron una bandera conocida: presionar al Senado para retomar el impuesto a las grandes fortunas como vía de financiamiento.
La diputada Serrano endureció el tono frente a la prensa. Acusó que el proyecto responde a una “decisión política” orientada a compensar beneficios tributarios para los más ricos, advirtiendo efectos sobre programas sociales sensibles. Y fue más allá: el PC no solo votará en contra, sino que rechaza incluso la idea de legislar.
García responde al PC y a la UDI
El Gobierno, sin embargo, optó por cerrar filas. García Ruminot fue explícito: la iniciativa es “un conjunto armónico de medidas” y seguirá su tramitación tal como fue presentada. Con la Comisión de Hacienda ya en funcionamiento y una mesa técnica en curso, La Moneda apuesta por acelerar el despacho, argumentando que el paquete es clave para dinamizar la inversión, el empleo y el equilibrio de las cuentas fiscales.
En paralelo, el despliegue dialogante del Ejecutivo abrió otro flanco. Desde la UDI, los diputados Flor Weisse y Jaime Coloma criticaron el acercamiento con el PC y el Frente Amplio, calificándolo como innecesario y sin impacto real en la votación. Incluso sugirieron que se trata de una puesta en escena para mostrar apertura.
La respuesta del ministro fue pragmática: conversar con todos no es una señal política, sino parte del rol de la Segpres. “En algunos casos habrá apoyo, en otros rechazo”, deslizó, dando por hecho que el proyecto avanzará en un escenario fragmentado.
Así, la discusión entra en una fase donde los puentes se mantienen abiertos, pero las posiciones siguen rígidas. El PC instala el retiro como única salida; el Gobierno acelera sin rediseños; y la oposición observa con escepticismo los intentos de diálogo.