Juego Limpio
El Mostrador
El abejorro chileno deja de zumbar
La expansión del abejorro europeo en Chile volvió a encender alertas sobre el dramático declive del abejorro chileno, especie clave para la polinización nativa y afectada por patógenos introducidos desde la década de los 90.
Hace tres décadas, los campos de Chile eran una sinfonía natural de insectos que zumbaban en el aire, polinizando flores nativas y permitiendo que la vida floreciera a su ritmo. Entre estos insectos, el abejorro chileno (Bombus dahlbomii) era el protagonista, el más grande de todos con su típico color anaranjado vibrante.
Este insecto, que jugaba un rol crucial en la polinización de plantas nativas, era un actor fundamental en los ecosistemas locales, asegurando que las especies vegetales prosperaran sin la intervención humana ni el uso de pesticidas. Pero hoy se ven pocos. El zumbido característico se ha ido ahogando.
Se trata de una historia antigua, cuyas consecuencias se siguen intensificando hoy. Todo partió a mediados de la década de los 90, cuando se introdujo la especie invasora del abejorro europeo (Bombus terrestris) desde Europa, hecho impulsado por una decisión del Servicio Agrícola Ganadero (SAG). Esta decisión marcó el comienzo de una invasión biológica que alteraría irreversiblemente el equilibrio natural de la región.
- El abejorro europeo fue introducido en Chile con el argumento de que los polinizadores nativos, y la abeja melífera, no eran suficientes para garantizar la polinización de cultivos como tomates y arándanos.
Lo anterior no consideró que las miles de especies de plantas nativas de Chile ya contaban con polinizadores adaptados a su ecosistema. La introducción masiva del abejorro europeo no solo alteró este equilibrio, sino que trajo también consigo patógenos y parásitos intestinales que afectaron gravemente a las especies nativas.
- Estos patógenos se multiplicaron rápidamente, exacerbados por las condiciones de hacinamiento en las que se criaban los abejorros europeos, y comenzaron a propagarse entre las especies locales, que no tenían defensas naturales contra ellos.
A pesar de las alertas de expertos y de un análisis de riesgo realizado en 2019, que vinculaba directamente al abejorro europeo con la caída de las poblaciones del abejorro chileno, el SAG continuó otorgando permisos para la importación de esta especie invasora.
- Los análisis moleculares realizados en los últimos años han confirmado que los cargamentos de abejorros europeos siguen conteniendo Apicystis bombi, un patógeno altamente letal para las especies nativas.
- La proliferación de esta especie ha llevado al abejorro chileno a un declive drástico, y en regiones como Chiloé su presencia ha desaparecido casi por completo.
Hoy, la amenaza sigue siendo palpable. El SAG ha sido incapaz de frenar la expansión del abejorro europeo, que continúa afectando los polinizadores nativos no solo en Chile, sino también en países vecinos como Argentina, y se está extendiendo hacia otras regiones de Sudamérica.
La situación pone en evidencia una contradicción: mientras el SAG ostenta una de las mejores barreras sanitarias del mundo, ha sido responsable, aunque sin quererlo, de la caída de especies esenciales para la biodiversidad del país.
La expansión incontrolada de especies invasoras continúa siendo un desafío crítico para la conservación en Chile y América Latina.
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