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Gobierno condiciona continuidad de embajador Zaliasnik a eventual formalización por caso Hermosilla
Aunque La Moneda mantiene su respaldo al embajador investigado, el ministro José García Ruminot sostuvo que, si es formalizado, “no debiera seguir” en el cargo.
La Moneda sigue defendiendo el nombramiento de Gabriel Zaliasnik como embajador de Chile en Israel, pese a la investigación penal que enfrenta por sus conversaciones con el abogado Luis Hermosilla. Sin embargo, por primera vez desde que estalló la controversia, desde el propio gabinete surgió una señal que deja abierta la posibilidad de removerlo si la causa escala a una formalización.
La definición la puso sobre la mesa el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, quien marcó un matiz respecto de la postura que hasta ahora había exhibido el Ejecutivo. En entrevista con ADN, sostuvo que existe una diferencia sustancial entre una persona que es investigada y otra que ya fue formalizada.
“A manera personal, haría una distinción. Una cosa es que la persona sea investigada, sea objeto de una investigación, y otra cosa distinta es que llegue a ser formalizado”, afirmó.
El secretario de Estado fue incluso más allá. Consultado sobre la continuidad de una autoridad formalizada, respondió que, en su opinión, “no debiera seguir”, aunque agregó que podrían existir excepciones cuando las pruebas que sustentan la formalización fueran “muy débiles”.
Las declaraciones introducen un nuevo elemento en un debate donde el Gobierno ha intentado mantener margen de maniobra. Hasta ahora, La Moneda había insistido en que no aplicará un estándar automático para decidir la permanencia de las autoridades cuestionadas y que cada caso será evaluado según sus propias circunstancias.
Esa posición quedó ratificada el martes por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien descartó establecer un criterio uniforme y señaló que será el Presidente de la República quien resuelva, en definitiva, cómo actuar frente a situaciones de esta naturaleza.
Mientras el Gobierno evita comprometerse con una regla fija, las críticas se multiplican.
Según consigna Radio Biobío, el diputado Daniel Manouchehri (PS), uno de los querellantes que denunció a Zaliasnik, cuestionó que el Ejecutivo mantenga su respaldo al embajador pese a los antecedentes que, a su juicio, podrían configurar delitos. Desde el Partido Nacional Libertario también pidieron un estándar permanente. Su vicepresidente, Hans Marowski, sostuvo que definir un criterio general daría mayor certeza a la ciudadanía y contribuiría a resguardar la credibilidad de las instituciones cuando se investigan altas autoridades.
Pese a las presiones, la posición oficial sigue siendo que la investigación por sí sola no justifica revertir el nombramiento de Zaliasnik. En Palacio insisten en que una denuncia no basta para remover a una autoridad y que cualquier decisión sobre la continuidad del embajador dependerá, finalmente, de la evaluación política y jurídica que realice el Presidente.