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Ley mordaza 2.0 queda pendiente: proyecto antifiltraciones no alcanzó a ser debatido en el Senado PAÍS Imagen generada con Inteligencia Artificial

Ley mordaza 2.0 queda pendiente: proyecto antifiltraciones no alcanzó a ser debatido en el Senado

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La iniciativa alcanzó a ser anunciada como tercer punto de la tabla, pero el Senado terminó la sesión sin debatir ni votar un proyecto que mantiene enfrentados a sus autores con gremios periodísticos y expertos por su eventual impacto sobre la libertad de informar. [ACTUALIZADA]


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La Cámara Alta priorizó otros proyectos y dejó pendiente el debate de una iniciativa que busca endurecer las sanciones por filtraciones, pero que sigue bajo cuestionamientos por su posible efecto sobre el periodismo de investigación.
Desarrollado por El Mostrador

El Mostrador Fuente Preferida

El proyecto que sus detractores rebautizaron como “ley mordaza 2.0” volvió este martes a la tabla de la Sala del Senado, pero no alcanzó a enfrentar su primera prueba política de fondo. Aunque figuraba como tercer punto del Orden del Día y debía ser discutido en general, la sesión avanzó sobre otras materias y terminó sin debate, intervenciones ni votación sobre el boletín 17.484-07.

La moción, presentada por los senadores Pedro Araya (PPD), Paulina Núñez (RN), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Alfonso de Urresti (PS) y la entonces senadora Luz Ebensperger (UDI), modifica distintos cuerpos legales para fortalecer la reserva de antecedentes de investigaciones penales y crear nuevas sanciones para quienes divulguen información protegida.

Sus autores sostienen que el objetivo es cerrar la llave a filtraciones que puedan frustrar diligencias, comprometer operativos o poner en riesgo a víctimas y testigos. Sin embargo, la redacción del proyecto abrió un flanco que ha dominado el debate: gremios periodísticos, abogados y especialistas advierten que la norma podría alcanzar también a periodistas y fuentes que difundan antecedentes de evidente interés público.

La controversia llevó a uno de sus propios impulsores a tomar distancia del artículo más cuestionado. Tal como informó El Mostrador, el senador Alfonso de Urresti anunció que promoverá modificaciones para que la responsabilidad penal recaiga en quienes incumplen el deber institucional de reserva y no en la prensa, intentando despejar el principal argumento de quienes califican la iniciativa como una reedición de la fallida “ley mordaza” de 2016.

En la Comisión de Constitución, Pedro Araya y Luz Ebensperger han defendido que el proyecto no busca perseguir el ejercicio periodístico, sino sancionar a quienes, por su calidad de fiscales, abogados, querellantes, imputados u otros intervinientes, acceden legítimamente a una carpeta investigativa y divulgan antecedentes reservados.

La iniciativa regresó a la Sala en un escenario de alta sensibilidad para el periodismo de investigación. Organizaciones de medios, el Colegio de Periodistas y constitucionalistas han advertido que una redacción demasiado amplia podría generar un efecto inhibidor sobre la publicación de antecedentes vinculados a casos de corrupción.

Aunque el Presidente José Antonio Kast incluyó el proyecto antifiltraciones entre las prioridades de seguridad anunciadas en su primera Cuenta Pública, la iniciativa continúa siendo una moción parlamentaria y el Ejecutivo no ha intervenido formalmente en su discusión en el Senado.

El proyecto quedó pendiente. La Sala sí debatió otras materias —entre ellas la conmemoración del Día Nacional de la Teletón, la fórmula de compensación municipal del proyecto de reconstrucción nacional y la seguridad perimetral de recintos penitenciarios—, por lo que la denominada “ley mordaza 2.0” deberá esperar una nueva sesión para ser discutida y votada en general.

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