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Oposición sale a cerrar filas contra Kast y busca poner fin al “pirquineo” de votos de La Moneda PAÍS Foto: AgenciaUNO

Oposición sale a cerrar filas contra Kast y busca poner fin al “pirquineo” de votos de La Moneda

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PS, PPD, FA, PC, DC y liberales buscan cerrar filas después de que La Moneda sacara adelante la ley miscelánea económica con votos opositores. El desafío será contener nuevas fugas justo cuando Kast apuesta a dividir a la izquierda con su ofensiva en seguridad.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El objetivo es evitar nuevas mayorías “pirquineadas” y fijar posiciones comunes en materias económicas, laborales y sociales, aunque la agenda de seguridad vuelve a tensionar esa unidad: mientras el Socialismo Democrático muestra disposición a negociar varios proyectos, el FA y el PC mantienen una postura mucho más dura frente a la ofensiva del Ejecutivo.
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Los partidos opositores desplegaron este sábado encuentros simultáneos en distintas regiones del país para intentar convertir su coordinación parlamentaria en una estructura política nacional capaz de enfrentar al Gobierno de José Antonio Kast. La apuesta reúne al PS, PPD, Frente Amplio, Partido Comunista, Democracia Cristiana y Partido Liberal, que buscan dejar atrás una oposición fragmentada y, sobre todo, dificultar que La Moneda siga construyendo mayorías proyecto a proyecto con votos prestados desde la centroizquierda.

La ofensiva ocurre después de que el Ejecutivo lograra despachar su ley miscelánea económica con apoyos opositores puntuales, fórmula que encendió las alarmas en las colectividades. En una declaración conjunta, los partidos acusaron al Gobierno de avanzar “a espaldas de la ciudadanía” y sostuvieron que la coordinación opositora dejó de ser una alternativa para convertirse en una necesidad.

Mayorías “pirquineadas”

El presidente del PPD, Raúl Soto, explicitó el objetivo político: impedir que el Ejecutivo siga aprobando iniciativas mediante “mayorías circunstanciales, frágiles o pirquineando algunos votos”. Según afirmó, la oposición pretende “construir la unidad en la diversidad”, coordinando posiciones comunes sin desconocer las diferencias que persisten entre sus partidos.

La primera batalla sigue abierta. Aunque el Gobierno consiguió aprobar el último artículo pendiente del Plan de Reconstrucción y su mecanismo de compensación municipal, tres requerimientos opositores contra la ley miscelánea fueron declarados admisibles por el Tribunal Constitucional. El organismo revisará el fondo de las impugnaciones el próximo jueves. Soto sostuvo que existen argumentos “sólidos y robustos” para declarar inconstitucionales aspectos tributarios y medioambientales del proyecto.

Pero mientras la oposición intenta ordenar sus filas, la nueva ofensiva de Kast en seguridad amenaza con volver a exhibir sus dos almas.

La Moneda prepara la tramitación de más de 30 iniciativas anunciadas por el Presidente y apuesta a tener buena parte de ellas despachadas antes de Navidad. Diecinueve proyectos ya se encuentran en trámite y varios han conseguido respaldo del Socialismo Democrático y la DC, incluso cuando el FA y el PC han votado en contra.

Ocurrió esta semana con la reforma que amplía facultades de fiscalización y control de identidad de las Fuerzas Armadas durante estados de excepción, aprobada en la Cámara con votos de parlamentarios del PS, PPD y DC. Una fractura similar se ha producido con las Reglas de Uso de la Fuerza y con la legítima defensa privilegiada para policías que actúan de franco.

Soto reconoció ese margen de entendimiento y aseguró que existe una “predisposición positiva y constructiva” frente a la agenda de seguridad. Sin embargo, advirtió que la oposición revisará “con lupa” cada proyecto para impedir que el Ejecutivo incorpore materias ajenas al combate contra el narcotráfico y el crimen organizado. También cuestionó que Kast dejara fuera de sus anuncios la infraestructura crítica y el levantamiento del secreto bancario, punto que sí genera coincidencia transversal entre las fuerzas opositoras.

El FA y el PC han endurecido considerablemente más el tono. Los comunistas acusaron al Gobierno de utilizar la seguridad para impulsar una agenda punitiva y advirtieron contra cualquier intento de equiparar protesta social con crimen organizado. La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, cuestionó a su vez una estrategia que calificó como más “dura en lo performático” y basada en medidas represivas que, a su juicio, no resuelven los problemas de seguridad.

La agenda de seguridad

La principal prueba será la reforma constitucional con que Kast busca crear un nuevo estado de excepción de “seguridad pública”, destinado a enfrentar crimen organizado y terrorismo y facilitar el despliegue militar. Su aprobación exige 89 votos en la Cámara y 29 en el Senado, por lo que La Moneda necesita nuevamente salir a buscar respaldos fuera del oficialismo.

Ese es precisamente el “pirquineo” que los partidos opositores dicen querer terminar. El problema es que, mientras en economía y derechos laborales el rechazo a Kast ofrece un cemento común —la oposición anunció además que defenderá las 40 horas, las indemnizaciones y la Ley Karin—, en seguridad persisten diferencias que el Gobierno ya identificó y pretende explotar.

El despliegue territorial de este sábado busca evitarlo: trasladar a las regiones la coordinación alcanzada entre las directivas nacionales, fijar objetivos comunes y preparar los próximos debates legislativos. La oposición quiere dejar de reaccionar a la agenda de Kast y comenzar a construir una alternativa. Su primera dificultad será demostrar que esa unidad sobrevive cuando llegue la hora de votar.

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