Publicidad

Lidia Casas y 11 de septiembre: “Hay clima de negación, de justificación” de violaciones a DDHH

Publicidad
Cristian Leighton Miranda
Por : Cristian Leighton Miranda Periodista El Mostrador
Ver Más

Ante una nueva conmemoración del golpe de Estado, Lidia Casas advierte un retroceso en memoria y derechos humanos, marcado por la negación o justificación de las violaciones cometidas en dictadura y por intentos para que condenados “conforme a las reglas del debido proceso” no cumplan sus penas.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Lidia Casas sostiene que Chile ha retrocedido en memoria histórica y advierte un escenario “preocupante” para las políticas de DDHH. La directora del Centro de DDHH UDP cuestiona que el Estado no esté cumpliendo plenamente su deber de buscar, investigar, sancionar y hacer cumplir sentencias, y anticipa una dura discusión presupuestaria.
Desarrollado por El Mostrador

El Mostrador Fuente Preferida

A 53 años del golpe de Estado, la directora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, Lidia Casas, advierte un retroceso en materia de memoria histórica y derechos humanos, en un escenario que describe como marcado por un “clima de negación o de justificación” de las violaciones cometidas durante la dictadura.

En entrevista con Al Pan Pan de El Mostrador, Casas fue consultada sobre si el país ha retrocedido en la valoración de la memoria y en la importancia del deber del Estado de proteger a las personas frente a los abusos que puede cometer el propio aparato estatal. “Yo creo que sí. Yo creo que efectivamente lo hemos visto lentamente”, respondió.

La reflexión se produce en una nueva conmemoración del 11 de septiembre y en momentos en que volvió a circular una carta del exagente de la DINA Miguel Krassnoff, condenado a 1.047 años de presidio por decenas de ejecuciones, torturas y desapariciones.

En la misiva dirigida al senador DC Iván Flores, escrita meses atrás pero difundida recientemente en redes sociales, Krassnoff sostuvo que no requiere “perdones, misericordias, favores ni mucho menos leyes especiales” para obtener su libertad y reivindicó la actuación de los uniformados después del golpe de Estado de 1973.

Casas puso el foco precisamente en el contexto político y cultural en que reaparecen ese tipo de discursos. A su juicio, la discusión sobre memoria y derechos humanos permanece abierta y su evolución durante los próximos meses será determinante. “Yo creo que esta es una historia en desarrollo. Ustedes dirían, los periodistas, una noticia en desarrollo”, señaló.

Pero inmediatamente agregó una advertencia: “Esa noticia en desarrollo tiene un contexto que yo creo que hoy día es preocupante. Y está trazada por un clima de negación o de justificación”.

La académica vinculó ese escenario con las iniciativas que buscan modificar las condiciones en que cumplen sus penas personas condenadas por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

A ese “clima de negación o de justificación”, dijo, se suman “los intentos por distintos lados” para que personas que “han sido condenadas, conforme a reglas del debido proceso, hoy día no cumplan sus condenas”.

Casas también cuestionó el estado actual de la política de derechos humanos y puso especial énfasis en la obligación estatal de esclarecer el destino de las víctimas que todavía permanecen desaparecidas.

“La tierra de vez en cuando habla”, sostuvo, aludiendo a nuevos hallazgos que vuelven a poner en evidencia que la búsqueda continúa décadas después.

“Estamos todavía buscando, y en la medida que aquellos que saben dónde están no digan, no colaboren, es deber del Estado no solo buscar, investigar, sancionar y hacer cumplir las sentencias”, afirmó.

Consultada directamente sobre si ese deber se está cumpliendo, respondió: “No está ocurriendo en estos casos, evidentemente”.

La directora del Centro de Derechos Humanos de la UDP advirtió además que el futuro de estas políticas no depende únicamente de las definiciones institucionales del Ejecutivo, sino también de los recursos disponibles para mantenerlas.

Con una mayoría de derecha en el Congreso, anticipó que uno de los próximos focos estará precisamente en la discusión presupuestaria.

“Las políticas públicas requieren financiamiento. Entonces, ¿qué va a pasar con el INDH? ¿Qué va a pasar con el programa? ¿Qué va a pasar con Monumentos Nacionales? La mantención de los sitios de interés, y una serie de otras cuestiones”, planteó.

Publicidad