PAÍS
Araya (PPD) queda descolgado de la oposición tras negociar fórmula de seguridad con el oficialismo
Los dos comités opositores del Senado se desmarcaron de la fórmula y desde el propio PPD acusaron que el senador actuó “a título personal”. Hasta ahora, el también presidente de la comisión de Constitución no ha exhibido respaldos públicos dentro del sector.
La fórmula negociada para reemplazar la cuestionada reforma constitucional de seguridad del Gobierno abrió un nuevo conflicto en la oposición. Pero, hasta ahora, esas diferencias no se han traducido públicamente en dos bloques opositores enfrentados por la propuesta: los dos comités del sector en el Senado se desmarcaron de las tratativas encabezadas por Pedro Araya (PPD), mientras el senador sostiene que el episodio confirma una fractura que había anticipado meses atrás.
El acuerdo tomó forma después de que Araya, presidente de la Comisión de Constitución, participara junto a otros parlamentarios del desayuno convocado el miércoles por el Presidente José Antonio Kast en Cerro Castillo. La fórmula contempla que La Moneda retire su proyecto una vez que ingrese una iniciativa parlamentaria alternativa que recoja parte de los acuerdos alcanzados durante la discusión.
El proyecto original, sin embargo, todavía figuraba este jueves formalmente “en tramitación” en el registro del Senado. Políticamente, el Ejecutivo abandonó elementos centrales de su diseño, entre ellos el nuevo estado de excepción que había defendido durante semanas, pero el retiro administrativo aún depende del ingreso del texto alternativo.
Según ha explicado Araya, la nueva propuesta se concentraría en tres materias: disposiciones constitucionales para enfrentar el crimen organizado, un régimen penitenciario diferenciado y modificaciones al actual estado de emergencia. La fórmula deja fuera la creación del nuevo estado de excepción planteado originalmente por el Ejecutivo.
El problema para Araya apareció apenas se conocieron las tratativas. El comité PS-PPD-PL e independientes desconoció que estuviera negociando en su representación. El senador socialista Juan Luis Castro afirmó que el Socialismo Democrático “no ha tenido ni tiene un rol” en las conversaciones y recalcó que el sector exige que el Gobierno retire primero su reforma, sin condicionarla al ingreso de otro proyecto.
El otro agrupamiento opositor del Senado también tomó distancia. El denominado Comité Unido —integrado por parlamentarios de la DC, PC, Frente Amplio y FREVS— se desmarcó de la fórmula y manifestó reparos a impulsar un nuevo cambio constitucional en los términos planteados tras la reunión en Cerro Castillo.
A las críticas se sumó Ricardo Celis, vicepresidente del mismo PPD de Araya y subjefe del comité PS-PPD-PL. En conversación con Al Pan Pan con Mirna Schindler, aseguró que las gestiones de su correligionario han sido realizadas “a título personal”, sin consultar al resto del comité ni a la oposición.
Celis fue más lejos y atribuyó al Ejecutivo una estrategia destinada a conseguir respaldos individuales y “fraccionar a la oposición”. Consultado sobre el papel de Araya en esa dinámica, sostuvo que, “en los hechos”, el senador termina colaborando con ella. Se trata de una interpretación política de Celis, pero asentada sobre un hecho que su comité ha explicitado: no entregó a Araya la representación del bloque para alcanzar ese entendimiento.
Araya responde a sus críticos
Araya salió este jueves a enfrentar el desmarque. Dijo que le “extraña” la reacción debido a que la reforma ha sido ampliamente discutida al interior de los partidos opositores y acusó que algunos sectores todavía creen que el problema de la seguridad y la delincuencia “lo inventaron los matinales” o responde a una cuestión electoral.
Estamos trabajando en una alternativa seria a la reforma constitucional de seguridad del Gobierno: sin inventar un nuevo estado de excepción y sin atajos que debiliten las garantías judiciales. La propuesta apunta a lo que realmente importa: enfrentar constitucionalmente al… https://t.co/9apqVQw2Zr
— Pedro Araya Guerrero (@ArayaPedro) October 1, 2026
El senador también apostó a que “buena parte” del Socialismo Democrático terminará compartiendo su posición cuando deba pronunciarse sobre el contenido de la iniciativa. Y sostuvo que el episodio confirma una advertencia que había realizado meses atrás: que la discusión sobre seguridad provocaría una nueva fractura dentro de la oposición.
Las diferencias opositoras en esta materia no son nuevas y se han expresado anteriormente en votaciones y debates sobre proyectos de seguridad. Pero el cuadro de esta negociación es, hasta ahora, distinto: no se han hecho públicos respaldos de otros senadores opositores a la fórmula trabajada por Araya junto a Andrés Longton (RN) y Arturo Squella (Republicanos), mientras los dos comités del sector tomaron distancia de las tratativas.
El contraste deja la tesis de Araya todavía pendiente de una prueba política concreta. Mientras el senador sostiene que el quiebre ya comenzó, sus eventuales aliados dentro de la oposición aún no se han expresado públicamente. Será el ingreso del nuevo proyecto y, posteriormente, la búsqueda de los votos necesarios para aprobarlo lo que permita medir si el desacuerdo actual se transforma efectivamente en dos posiciones opositoras distintas o si Araya permanece descolgado de sus bancadas.