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Agencia Uno
Quiroz llama a empresarios cristianos a perder el miedo al 18-O y “liberar la energía creadora”
En un encuentro de la Unión Social de Empresarios Cristianos, el ministro de Hacienda llamó al sector privado a impulsar cambios para aumentar la inversión. “Estamos todos asustados todavía por el 18 de octubre”, sostuvo, y pidió “restablecer la dignidad” de los empresarios.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, llamó a los empresarios a participar activamente en la discusión sobre las medidas necesarias para aumentar la inversión en Chile y aseguró que todavía existe temor a plantear cambios debido al impacto que dejó el estallido social del 18 de octubre de 2019.
Las declaraciones fueron realizadas durante un encuentro organizado por la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), instancia en la que el secretario de Estado defendió la agenda económica del Gobierno del Presidente José Antonio Kast y abordó las dificultades que, a su juicio, enfrenta el país para recuperar el crecimiento.
En su intervención, Quiroz sostuvo que el sector privado debe expresar con mayor claridad cuáles son los obstáculos que enfrenta para desarrollar proyectos y llamó a superar las restricciones que considera innecesarias.
“¿Por qué no lo dicen? No tengan miedo, estamos amarrados por cosas que no deberíamos estar amarrados. Desatemos las amarras, liberemos la energía creadora”, afirmó.
El ministro planteó que existe una suerte de autocensura en la discusión pública sobre las reformas necesarias para impulsar la inversión, situación que vinculó directamente con las consecuencias políticas y sociales del estallido social.
“Estamos todos pensando que, como si fuera hace 10 años, estamos todos asustados todavía por el 18 de octubre. No, esta es la oportunidad de cambiar las cosas. Y hay mucha gente que está dispuesta a cambiar las cosas, no solo en nuestro sector. Todavía no se atreven todos a sacar la voz”, sostuvo.
Quiroz destacó las medidas que impulsa el Ejecutivo para facilitar el desarrollo de proyectos, entre ellas la nueva Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, orientada a permitir una mayor densificación habitacional en sectores cercanos a estaciones de Metro.
Según explicó, el objetivo es avanzar tanto en nuevas modificaciones regulatorias como en la implementación efectiva de aquellas que ya han sido aprobadas.
El secretario de Estado también planteó la necesidad de modificar el trato que reciben los empresarios en el debate público, argumentando que las condiciones tributarias y regulatorias no son suficientes para incentivar inversiones si persiste un ambiente de cuestionamiento hacia la actividad empresarial.
“Ustedes podrían tener un país con bajos impuestos y regulaciones, pero si el 70% de los políticos se dedica a denostar a los empresarios y a la primera, digamos, colgarlos del farol de la esquina, no van a invertir”, afirmó.
En esa línea, llamó a “restablecer la dignidad del que está emprendiendo”, agregando que un empresario “no es ni mejor ni peor que los demás”.
Como ejemplo, mencionó la evolución de la percepción pública sobre la industria salmonera.
“A comienzos de los 90 estábamos tan orgullosos de la industria del salmón (…) hoy día los salmones andan un poco menos que escondidos”, señaló.
Durante su exposición ante los empresarios cristianos, Quiroz también abordó el desempeño reciente de la economía chilena, marcado por un crecimiento limitado, meses de contracción de la actividad, una fuerte caída de la minería y una tasa de desempleo superior al 9%.
El ministro atribuyó estas dificultades a decisiones políticas y económicas adoptadas durante los últimos años.
“Esto no es culpa de cosas que nos pasaron. Son culpas de decisiones que se han ido tomando por las dirigencias políticas. Año tras año, hierro tras hierro, renuncia tras renuncia. Y eso es lo que estamos tratando de cambiar hoy”, afirmó.
A su juicio, el deterioro de la inversión responde a un proceso acumulado y no únicamente a circunstancias económicas recientes.
“Son años y años de un ambiente adverso a la inversión, adverso al mundo empresarial, adverso a la iniciativa. ¿Qué querían? ¿Qué querían? Y esas bajas de inversión hoy en día las estamos pagando”, sostuvo.
Respecto de la minería, sector que registró una de sus mayores contracciones en décadas en el último Imacec, el ministro señaló que el país está enfrentando las consecuencias de haber postergado inversiones.
“Estamos pagando los platos rotos de muchos años, de básicamente explotar las minas e ir posponiendo las inversiones”, afirmó.
Pese a reconocer la complejidad de algunos indicadores, Quiroz pidió mantener la confianza en los efectos que espera de las medidas impulsadas por el Ejecutivo.
“No pierdan la calma, ni se desesperen porque algunas cifras pueden ser complejas (…) no se preocupen de verme en el Congreso siendo denostado”, expresó.
El titular de Hacienda también defendió la suspensión del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), aplicada en agosto y que provocó una fuerte alza en el precio de las bencinas.
Quiroz sostuvo que, de haberse mantenido el mecanismo, los precios habrían terminado alcanzando niveles similares, aunque de manera gradual.
“Hubo muchas críticas. Yo lo único que les puedo decir es que si se hubiese seguido gestionando el Mepco como se venía gestionando hoy día, el precio de la gasolina sería exactamente el mismo que tenemos. Porque habría ido subiendo igual, pero de a poco”, afirmó.
El ministro argumentó que mantener el mecanismo habría generado mayores obligaciones fiscales y dificultado la implementación de otras medidas económicas.
“Los impactos en precio final o al Índice de Precio al Consumidor (IPC) serían exactamente los mismos”, sostuvo.
Agregó que, de no haberse suspendido el mecanismo, el Estado habría acumulado una deuda significativamente mayor y probablemente no habría podido avanzar en la reforma tributaria impulsada por el Gobierno.
En su exposición, Quiroz también se refirió a la discusión del proyecto de Ley de Presupuestos 2027, defendiendo la necesidad de modificar la distribución de los recursos públicos y abandonar la lógica de aumentos automáticos en determinadas partidas.
“Se requiere reorientar los recursos públicos. Sobre todo hoy día que estamos discutiendo la Ley de Presupuestos. Y reorientar los recursos públicos requiere romper la inercia”, sostuvo.
El ministro planteó que la discusión presupuestaria debe permitir evaluar si corresponde mantener o reducir los recursos asignados a distintas áreas, en función de las prioridades definidas por el Ejecutivo.
“No porque el año pasado gastamos 100; ahora vamos a gastar 105. A lo mejor en algunas cosas hay que gastar 80, en otras no hay que gastar, aunque hay ciertas prioridades”, afirmó.
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