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Bachelet y Boric preparan la cancha antes de discutir candidaturas PAÍS Foto: AgenciaUNO

Bachelet y Boric preparan la cancha antes de discutir candidaturas

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La cita en Horizonte Ciudadano dejó acuerdos para coordinar a los partidos, salir a terreno y elaborar una hoja de ruta común. La presidencial quedó latente, pero la señal fue otra: primero ordenar el bloque y después discutir quién lo encabeza.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La cita en Horizonte Ciudadano dejó una señal más concreta que la foto: la oposición quiere pasar de la dispersión a una coordinación política y territorial capaz de disputar agenda a La Moneda. Bachelet y Boric evitaron abrir la carrera presidencial, pero quedaron instalados como figuras convocantes de un bloque que todavía debe demostrar que puede actuar unido.
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No hubo candidato. Tampoco proclamación de liderazgo ni nombre para una futura presidencial, pero la reunión convocada este jueves por la expresidenta Michelle Bachelet dejó algo más inmediato: un primer intento por convertir a una oposición dispersa en un bloque con hoja de ruta propia frente a José Antonio Kast.

Durante más de dos horas, Bachelet y el expresidente Gabriel Boric se sentaron a la cabecera de una mesa que reunió a los timoneles del PS, PC, Frente Amplio, PPD, DC y Partido Liberal en la sede de Horizonte Ciudadano.

La presidencial quedó fuera, al menos formalmente.

“No estoy en el momento de hablar de candidaturas de ningún tipo”, dijo Bachelet después del encuentro. Y agregó, incluyendo a Boric: “Nosotros no estamos de candidatos” (pese a lo que dijo la semana pasada, cuando no descartó una tercera aventura presidencial).

Puertas adentro, la señal fue parecida. Según relataron asistentes a distintos medios, ambos expresidentes plantearon que su papel es contribuir, no transformarse en “ordenadores” de la izquierda.

Pero eso no significa retirarse a segunda fila.

Los partidos acordaron mantener una coordinación periódica, compartir capacidades técnicas de sus fundaciones y centros de estudios y desplegarse territorialmente para escuchar a la ciudadanía. El próximo paso será una jornada estratégica el 15 de noviembre, destinada a comenzar a aterrizar propuestas y una hoja de ruta común.

Boric planteó que primero debe reconstruirse un “ánimo de convivencia” entre fuerzas que comparten oposición, pero que no integran una misma coalición. La idea que transmitió fue que unidad no significa uniformidad.

Bachelet puso el acento en otra urgencia: crecimiento débil, inflación, salarios y costo de vida. “Mi tarea fundamental iba a ser contribuir, apoyar”, sostuvo después.

Los timoneles recogieron el guante.

Desde el PS pidieron que exista “una sola oposición” también en el Congreso; en el PC se habló incluso de reiniciar un camino de articulación que vuelva a abarcar desde esa colectividad hasta la DC; y en el PPD calificaron la reunión como el comienzo de un posible “renacer del progresismo chileno”.

También hubo autocrítica. El diagnóstico compartido fue que juntarse en una mesa no basta y que el sector debe volver a terreno.

“La oposición va a volver a salir a la calle”, resumió el presidente del PPD, Raúl Soto.

Ahí está probablemente la principal definición que sí dejó el encuentro: antes de discutir quién podría encabezar una futura presidencial, los partidos quieren reconstruir una oposición capaz de actuar junta.

Bachelet y Boric quedaron como figuras convocantes de ese proceso, pero sin asumir formalmente su conducción.

La pregunta presidencial seguirá flotando. Algunos asistentes no descartan que cualquiera de los dos pueda volver a competir y tampoco cierran la puerta a nuevos liderazgos.

Pero este jueves la decisión fue otra: primero reconstruir el proyecto; después discutir quién lo encabeza.

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