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Corte de Valparaíso citó a ministra que pagaba a otra abogada para que le escribiera los fallos PAÍS Archivo

Corte de Valparaíso citó a ministra que pagaba a otra abogada para que le escribiera los fallos

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Según entendidos en la materia, el haberse desligado de sus funciones es tan delicado que constituye una falta grave. Incluso, la Corte Suprema podría abrir un cuaderno de remoción en contra de la jueza.


Un verdadero remezón provocó la revelación de que la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Rosa Aguirre, le pagó por casi 20 años a otra abogada para que escribiera sus fallos.

La información, que reveló La Tercera, provocó tal conmoción en la capital legislativa de Chile que la presidenta de la Corte, Silvana Donoso, citó un pleno extraordinario para las 8:30 horas de este viernes 30 de octubre.

En la instancia, los jueces analizan los hechos denunciados y considerarán si es que corresponde abrir un sumario en contra de Aguirre, de 73 años y segunda antigüedad judicial de las apelaciones porteñas. Originalmente, la magistrada tenía varios casos para tratar este viernes, pero ante la gravedad de los hechos se le excluyó del trabajo.

La ministra Aguirre inició una relación laboral con la abogada Damaris Silva en 2009. Todo esto, cabe destacar, bajo el más absoluto secreto. La hoy cuestionada magistrada asumió su cargo en ese año, y decidió contratar a Silva para ciertas labores, que iban desde estudiar los expedientes hasta escribir las causas de Aguirre en Apelaciones. O sea, ella hacía todo el trabajo “sucio” y la jueza presentaba esto en la Corte, lo que contraviene sus funciones de forma directa.

“La demandada me transmitía el sentido en que esperaba que el asunto fuera trabajado, utilizando expresiones como ‘hay que rechazar’, ‘hay que acoger’ o ‘hay que revocar’, pudiendo agregar consideraciones acerca de la causal jurídica relevante o de los argumentos que, a su juicio, debían desarrollarse”, recaba el expediente de la demanda laboral que Silva interpuso.

En un inicio, la magistrada le pagaba diez mil pesos por fallo, lo que fue aumentando hasta llegar a 300 mil pesos mensuales desde 2015 a 2026. Sin embargo, la carga laboral era extenuante, con jornadas que llegaron a extenderse hasta 14 horas diarias durante la semana; es más, Aguirre la hacía trabajar sábados, domingos y feriados, sin que ello significara pagarle un poco más o reconocer su esfuerzo.

Cuando Silva pidió un aumento, la jurista decidió despedirla, no sin antes pedirle que no hablara con nadie del caso. Así las cosas, la demanda ingresó a un tribunal, la ministra Aguirre fue notificada y determinó llegar a un acuerdo con su extrabajadora. Pese a ello, el acto de entregar su responsabilidad a otra persona fue tan grave que llevó a este pleno de la Corte en Valparaíso.

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