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Día de la Papa frita: de acompañamiento a protagonista Gastronomía

Día de la Papa frita: de acompañamiento a protagonista

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Desde las clásicas hasta las versiones rústicas, trufadas o con cheddar, las papas fritas siguen ganando terreno en Chile. Datos de delivery muestran un aumento sostenido en la demanda y el auge de nuevas preparaciones, mientras cadenas y restaurantes celebran su día con descuentos y promociones.


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Hay productos que parecen inmunes al paso del tiempo. La papa frita es uno de ellos, pero detrás de su carácter clásico se está produciendo un cambio: ya no siempre llega al plato como acompañamiento de una hamburguesa o un sándwich. Cada vez más, los consumidores la piden como protagonista, exploran nuevas variedades y convierten incluso un simple antojo en una comida completa.

Este Día de la papa Frita, diversas cadenas de comida rápida, restaurantes y aplicaciones de delivery prepararon descuentos para celebrar este jueves 20 de agosto. Hay papas desde $1.000, formatos 2x1, recargas, porciones gratis y ofertas que se extienden durante toda la semana.

Pero además los datos de las principales plataformas de delivery muestran con claridad esta evolución. Según Rappi, la demanda de papas fritas aumentó cerca de 16% durante el último año, mientras que las órdenes que incluyeron papas crecieron 55%. Uber Eats, por su parte, registró 5,5 millones de porciones solicitadas durante los últimos 12 meses.

Pero más interesante que el volumen es la manera en que se están consumiendo.

De acompañamiento a plato principal

Una de las señales más claras de esta tendencia aparece en los pedidos de Uber Eats: en casi seis de cada diez órdenes que incluyen papas fritas, estas son solicitadas como plato por sí mismas y no como un adicional de una hamburguesa u otra preparación.

El dato coincide con la experiencia de Rappi, donde más de tres cuartos de los pedidos que contienen papas corresponden a compras de una sola unidad. Es decir, la papa frita ya no necesariamente necesita una preparación principal que la acompañe: puede ser el centro del antojo.

Este cambio también ayuda a explicar la aparición de formatos cada vez más diversos. Las papas clásicas continúan dominando ampliamente la demanda —representan 93,7% según Rappi—, pero junto a ellas crecen las versiones rústicas, artesanales, nativas, con toppings, queso o sabores más sofisticados.

En otras palabras, la papa frita sigue siendo clásica, pero su consumo comienza a adquirir códigos propios de la gastronomía contemporánea: variedad, personalización y combinaciones.

La papa frita también se está sofisticando

Dentro de los snacks salados pedidos a través de Rappi, las variedades tradicionales representan 26%, mientras que las rústicas, artesanales o nativas alcanzan 25,7%. Luego aparecen las opciones con sabores o toppings, con 18,4%; las trufadas, con 9%, y las preparaciones con queso cheddar, con 4,3%.

El fenómeno más llamativo aparece en Uber Eats: las papas en gajos multiplicaron su demanda más de 35 veces durante el último año.

Es una señal interesante para entender hacia dónde se mueve el consumo. Aunque la papa frita tradicional continúa siendo la favorita, existe espacio para formatos que ofrecen una experiencia diferente en textura, corte, condimentación o presentación.

Y esa transformación no se limita a las papas servidas solas. Preparaciones que las utilizan como ingrediente principal también mantienen una fuerte presencia. En Uber Eats, la chorrillana es el plato combinado con papas más pedido, seguida por las salchipapas: dos preparaciones donde la papa deja definitivamente de ser un acompañamiento secundario.

El antojo tiene horario

Los datos de delivery también muestran que el consumo de papas fritas está estrechamente relacionado con determinados momentos de la semana.

Para Rappi, viernes y sábado concentran cerca del 40% de los pedidos de snacks salados que contienen papas fritas. Uber Eats coincide en identificar al viernes como el día de mayor demanda: sus pedidos duplican los registrados los lunes.

También aparece un particular efecto de fin de mes. Según Uber Eats, los días 28, 29, 30 y 31 son los que concentran mayor cantidad de pedidos.

La papa frita, entonces, no solo responde al hambre: también está vinculada al ocio, al fin de semana, al gusto por darse un gusto y a esos momentos en que pedir comida se convierte en parte del panorama.

¿Cuál es la ciudad más fanática?

Santiago y la Región de Valparaíso concentran el mayor consumo de papas fritas en Rappi. Sin embargo, cuando se analiza el crecimiento durante el último año aparecen otras ciudades con una evolución especialmente rápida: Concepción, Antofagasta y Rancagua.

Uber Eats entrega un ranking diferente al medir el volumen de pedidos: Valparaíso ocupa el primer lugar, seguida por Concepción, Santiago, La Serena y Rancagua.

Más allá de las diferencias metodológicas entre ambas plataformas, existe una coincidencia: la papa frita tiene una demanda que atraviesa distintas ciudades y no depende exclusivamente de la capital.

El fanatismo también tiene récords

La intensidad de este consumo queda reflejada en algunos casos excepcionales.

Rappi identificó a un usuario que realizó 98 pedidos con papas fritas durante los últimos 12 meses y consumió al menos un pedido con papas durante 43 semanas del año, siempre desde el mismo local. El segundo consumidor más frecuente llegó a 68 pedidos.

Uber Eats, en tanto, registró un pedido de 52 porciones de papas fritas realizado en Santiago el 4 de noviembre del año pasado.

En Rappi, el récord correspondió a un pedido de 41 unidades de papas fritas, solicitado desde Peñalolén y acompañado por Lay’s Artesanas Original, salsa verde y merkén.

Son casos extremos, pero sirven para ilustrar una tendencia más amplia: el consumo de papas fritas se está independizando de la comida que tradicionalmente las acompañaba.

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