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María Cristina Gajardo: la elegida de Zaliasnik que falló a favor de una empresa que representaba Investigación

María Cristina Gajardo: la elegida de Zaliasnik que falló a favor de una empresa que representaba

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Claudio Pizarro Sanguesa
Por : Claudio Pizarro Sanguesa Periodista Unidad de investigación de El Mostrador.
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Los nuevos chats amplían la red de influencia atribuida a Luis Hermosilla y Gabriel Zaliasnik, incluyendo a ministros de la Corte Suprema, como María Cristina Gajardo, cuyo nombre reaparece por un controvertido fallo de 2021, cuando participó en una causa donde representaba a una de las partes.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La filtración de chats del Caso Audios amplió la red de influencia atribuida a Luis Hermosilla y Gabriel Zaliasnik en nombramientos judiciales, incluyendo a ministros de la Corte Suprema, como María Cristina Gajardo, cuyo nombre reaparece por un controvertido fallo de 2021, cuando participó en una causa donde mantenía un mandato de representación vigente con una de las partes. Aunque la resolución fue anulada y repetida, el episodio revive cuestionamientos sobre conflictos de interés, inhabilidades y los mecanismos de promoción dentro del Poder Judicial.
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+Apenas Gabriel Zaliasnik apareció en los chats de Luis Hermosilla, el número de supremos y jueces que se vieron beneficiados de gestiones extrajudiciales para acceder a cargos en el Poder Judicial creció exponencialmente. La revisión de los mensajes, de hecho, aumentó a 10 el número de magistrados que figuran en la órbita de influencia de ambos abogados.

Los antecedentes, en poder de la Fiscalía de Valparaíso, son parte de la indagatoria en contra de la exmagistrada Verónica Sabaj y Luis Hermosilla, investigación que busca esclarecer la real injerencia de este último en el nombramiento de la exjueza cuando esta postuló a la Corte de Apelaciones de Santiago y las retribuciones que Sabaj realizó en favor de Hermosilla.

La última filtración de los chats entre ambos, dada a conocer por Reportea.cl, abrió una nueva arista en el caso audios en contra del abogado Gabriel Zaliasnik, el recién designado embajador de Chile en Israel y expresidente de la Comunidad Judía en nuestro país, quien aparece mencionado en las conversaciones entre Hermosilla y Sabaj al menos en 36 ocasiones.

La nueva indagatoria se abrió tras una denuncia presentada por los parlamentarios socialistas Daniel Manouchehri y Daniella Cicardini, quienes apuntan a aclarar el rol que tuvo Zaliasnik en el nombramiento de siete ministros de cortes de apelaciones –uno de ellos incluso juró “lealtad” a Luis Hermosilla– una fiscal judicial y dos ministros de la Corte Suprema: Diego Simpertigue y María Cristina Gajardo.

En una conversación por WhatsApp entre el abogado Samuel Donoso –otro miembro del triunvirato– y uno de los asesores más estrechos de Piñera en esos años, Andrés Sotomayor, este último le preguntó quiénes podían suceder a las ministras próximas a jubilar: Rosa María Maggi y María Eugenia Sandoval.

Donoso respondió de inmediato:

–En estas quinas estamos de acuerdo c lucho (Luis Hermosilla) y gz (Gabriel Zaliasnik) en que los mejores serían la Sra Gajardo y Sempertegui (sic)–, respondió en el chat.

Pocos días más tarde, en enero de 2022, ambos candidatos fueron ratificados como nuevos integrantes de la Corte Suprema, aunque con distinta suerte cada uno. Mientras Simpertigue fue removido por su rol en la causa BelAz Movitec –donde compartió un crucero con uno de los abogados que favoreció en el fallo–, María Cristina Gajardo ha pasado prácticamente inadvertida hasta ahora.

Aparte de figurar como invitada a las comidas organizadas por la exministra Ángela Vivanco en su casa –una de ellas en honor a Carlos Palma, en ese tiempo candidato a Fiscal Nacional y hoy en día formalizado por sus chats con Hermosilla–, hace pocos días atrás se supo que la Presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, tuvo que esforzarse para convencer a dos ministras para abrir 56 cuadernos de remoción por casos de viajes con licencias médicas. Una de ellas –según informó La Tercera– fue Gajardo.

María Cristina Gajardo ha formado parte de la segunda y la cuarta sala de la Corte Suprema, tras un breve período como abogada integrante, entre los años 2018 y 2021. Fue en este último cargo que se le recuerda un desconocido fallo en el que, pese a haber declarado su inhabilidad por tener un mandato de representación vigente con una empresa minera, votó favoreciendo a la compañía que representaba.

Sobre su vínculo con el abogado Gabriel Zaliasnik, desde la unidad de comunicaciones del Poder Judicial señalaron que la ministra lo conoce por su rol de docente en la Universidad de Chile, donde ella también realiza clases. “En el momento de su postulación a la Corte Suprema, ella pensó en retirar su candidatura, lo que conversó tanto con el abogado Zaliasnik como con otros profesores, siempre en el ámbito de un espacio académico, y que él le manifestó que siguiera con su propósito ‘por el bien de Chile'”, señalaron a El Mostrador.

La ministra Gajardo aseguró también que no conoce personalmente al abogado Luis Hermosilla y que nunca ha coincidido con él en ninguna actividad, ni ha tenido sus datos de contacto.

El relator

El 11 de junio de 2021, la cuarta sala de la Corte Suprema resolvió anular una resolución previa de inadmisibilidad de un recurso de queja, presentado en un juicio laboral por cobro de prestaciones en contra de la empresa FLSmidth debido a una causal de inhabilidad que involucraba a María Cristina Gajardo, que entonces era abogada integrante del máximo tribunal.

La acción judicial respondía a un recurso de reposición, presentado dos semanas antes, que daba cuenta de que María Cristina Gajardo había votado a favor de la inadmisibilidad del recurso de queja presentado por un exgerente de cobranza de la empresa, siendo ella abogada representante de FLSmidth, una compañía proveedora de equipos y servicios de la gran minería –la contraparte–, hecho corroborado por un mandato judicial adosado en el mismo expediente de la causa.

El libelo argumentaba –apelando al artículo 227 del Código Penal– que los magistrados que fallesen en alguna causa criminal o civil, sin informar previamente a las partes, estaban expuestos a penas que van desde la inhabilitación absoluta temporal para cargos y oficios públicos hasta el presidio o reclusión menor.

Fue el propio relator de la sala, Juan Pablo Rodríguez, quien a través de un escrito confirmó que efectivamente en el sistema existía un contrato de representación entre FLSmidth y María Cristina Gajardo, pero que él no tuvo conocimiento del documento y que, en consecuencia, no informó “al momento de dar cuenta de la admisibilidad del recurso de queja”.

La ministra de la Corte Suprema, al ser consultada por la Unidad de Investigación de El Mostrador, reconoció que participó en la causa mientras era abogado integrante, debido a que “el relator al dar cuenta de la admisibilidad del recurso no mencionó los nombres de las partes en litigio, como se acostumbra”, por lo que no pudo saber que una de las partes “era la empresa en la que había presentado patrocinio”.

Gajardo aseguró que “su inhabilidad en este asunto estuvo siempre declarada ante la Corte, lo que al parecer el relator no advirtió” y que por ello, cuando la parte recurrió señalando la inhabilidad de la ministra, “la sala la acoge y anula la vista de la causa y revisa el recurso de queja con otra composición de la sala. El asunto está completamente explicado en la propia tramitación de la causa y en ello no existe ninguna irregularidad”, agregó a través de la oficina de comunicaciones de la Corte Suprema.

Fuentes cercanas a la causa, sin embargo, plantean varios cuestionamientos respecto de la participación de la ministra. Un abogado que prefiere omitir su nombre asegura que resulta contradictorio que una abogada de una sala laboral, representante jurídica de una  empresa relacionada a la minería, no renuncie a su mandato de representación.

Es sospechoso que ella firme una resolución siendo abogada de la contraparte, porque la transforma en juez y parte. No sabemos tampoco si lo hizo con intención, pero es un hecho grave, tan grave como las últimas cosas que se han visto en el Poder Judicial, y además aparece en el sistema. El caso, además, no tuvo sanción y la explicación es que el relator no se dio cuenta. Es impresentable”.

La participación de Gajardo –además– se conoce en un contexto marcado por fuertes críticas sobre ascensos, adjudicación de causas, información sobre casos relevantes y nominaciones de jueces y notarios, todo en el marco del concepto de inhabilidad, esa delgada línea fronteriza entre los intereses públicos y privados.

El juicio se tuvo que repetir y la causa, finalmente, terminó fallada a favor del gerente de la empresa.

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