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EFE/CCTV
Aumentan a 362 los muertos por riada en Nepal y China: desaparecidos superan los 1.400
El área arrasada es punto de inicio de las expediciones y peregrinaciones más importantes del Himalaya. Dos lugares sagrados para el hinduismo, además de otros puntos típicos turísticos influyeron en la cantidad de extranjeros desaparecidos.
La devastadora riada que arrasó un valle entero entre el norte de Nepal y el suroeste de China ha dejado, al menos, 362 muertos y unos 1.400 desaparecidos.
Este nuevo reporte elevó la cifra desde los números de este miércoles 26, cuando recién se comenzó a dimensionar la magnitud de la catástrofe. A contrarreloj, miles de militares nepalíes y efectivos chinos rastrean la zona, asolada por el barro, para hallar con vida a cientos de personas.
En Nepal, la Policía cifró en 359 los cadáveres recuperados, muchos de ellos río abajo del lugar donde desaparecieron. Asimismo, se desconoce el rastro de 667 personas, 540 de ellos extranjeros; al menos 24 serían chinos, pero Pekín cree que pueden ser cerca de cien. 445 personas han sido rescatados con vida, 27 de ellos extranjeros. En China, autoridades de la región autónoma del Tíbet contabilizaron tres muertos y 558 personas sin contacto. Paralelamente,
Con el pasar de los días, se van esclareciendo las potenciales causas de este desastre. El Servicio Geológico de los Estados Unidos y el Ministerio de Recursos Naturales de China apuntaron a que la riada se produjo tras el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar, a entre 5.200 y 5.500 metros de altura. La potencia de la caída fue tal que generó una señal sísmica de magnitud 5.2.
El tsunami de hielo se precipitó por cerca de un kilómetro de profundidad hasta la cuenca del río Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi y a su vez del Ganges, de los más grandes cursos fluviales de la zona. En apenas siete minutos, recorrió unos 20 kilómetros, arrasó con el paso fronterizo de Gyirong y se adentró en Nepal; estaciones hídricas del río Trishuli, aledaño al Bhote Koshi, registraron un aumento de hasta nueve metros del nivel del agua en media hora.
El área arrasada es punto de inicio de expediciones y peregrinaciones más importantes del Himalaya. Dos lugares sagrados para el hinduismo, como el monte Kailash o el lago Manasarovar, requieren pasar por este valle. Precisamente, en estos días, cientos de peregrinos llegaron al lugar para el festival Janai Purnima, importante celebración para hindúes y budistas.
La catástrofe podría seguir aumentando. El Ministerio de Recursos Hídricos de China cuantifica en unos dos millones de metros cúbicos el agua retenida en la represa que se formó naturalmente, de 50 metros de altura, con previsión de sumar tres millones más.
Ante el peligro de una fractura repentina que alcance su máximo el 1 de septiembre, las autoridades chinas han iniciado evacuaciones de emergencia en varias localidades tibetanas situadas en el trayecto del cauce.
Esta zona del Himalaya ha sufrido dos riadas de origen glaciar en tan solo 14 meses. La última, en julio de 2025, dejó decenas de muertos a ambos lados de la frontera.
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