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DC llega a La Moneda con lista en mano y sin cheque en blanco: busca mover aguja de Ley Miscelánea PAÍS Foto: AgenciaUNO

DC llega a La Moneda con lista en mano y sin cheque en blanco: busca mover aguja de Ley Miscelánea

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Frente a los ministros Alvarado y Quiroz, pusieron condiciones: una rebaja del impuesto corporativo más acotada y gradual, junto con medidas pro-pymes y alivios para la clase media. Desde la directiva dejaron la puerta abierta al acuerdo, mientras el jefe de bancada fijó límites claros.


A las 08:30 de este lunes, la Democracia Cristiana, junto a la Federación Regionalista Verde Social e independientes, aterrizó en Palacio con una idea clara: no regalar los votos. En la reunión con Claudio Alvarado y Jorge Quiroz, los diputados pusieron sobre la mesa un petitorio en cuatro ejes para condicionar su respaldo a la Ley Miscelánea justo cuando el Gobierno necesita asegurar apoyos en el Congreso.

La señal es política: la DC quiere incidir de verdad en la negociación. ¿Cómo? Bajando la rebaja del impuesto corporativo —no al 23%, sino al 25%—, pero además con freno de mano: gradual en tres años y sujeta a metas duras de crecimiento (sobre 4%) y empleo (al menos 180 mil puestos formales). También piden acotar la invariabilidad tributaria a 15 años, un plan de rescate agrícola, alivios concretos para la clase media —como IVA diferenciado en la canasta básica y rebaja de combustibles— y más fiscalización a la elusión.

“No venimos a dar un cheque en blanco”, es la línea que cruza la bancada. El jefe de la bancada de diputados, Jorge Díaz, fijó un límite: no tocar beneficios sociales y evitar que la reforma termine favoreciendo solo a los más ricos.

Quien también estuvo presente fue Jaime Mulet, presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, quien planteó evaluar si la propuesta de invariabilidad tributaria por 25 años —contenida en el proyecto de Reconstrucción Nacional del Gobierno— requiere o no una reforma constitucional, , asunto que será revisado durante esta jornada. Junto a la bancada falangista, Mulet advirtió que buscan “equilibrar” un proyecto que, a su juicio, hoy inclina la balanza hacia los sectores de mayores ingresos.

Desde la directiva DC, Álvaro Ortiz bajó el tono, pero dejó la puerta abierta: diálogo sí, pero condicionado. “Esperamos que estas propuestas sean acogidas… y en virtud de eso tomar la decisión cuando se vote”, dijo tras la cita.

En simple: la DC intenta recuperar protagonismo justo cuando el Ejecutivo, con el Partido de la Gente ya alineado, busca ampliar su base de apoyo. La aprobación en general se ve encaminada, pero la falange quiere que su respaldo tenga precio —y contenido— en la letra chica del proyecto.

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