Alcalde de Arica y propuesta de retención de migrantes irregulares: “Nosotros no tenemos capacidad”
Orlando Vargas advirtió que Arica no cuenta con infraestructura para retener migrantes irregulares por períodos prolongados y sostuvo que, sin nuevos recintos, la propuesta anunciada por el Gobierno sería difícil de implementar en la región.
El alcalde de Arica, Orlando Vargas, manifestó sus dudas respecto de la capacidad operativa que tendría la región para aplicar la propuesta impulsada por el Gobierno que busca ampliar el período de retención de migrantes irregulares que hayan cometido delitos menores.
La iniciativa, anunciada por el Presidente José Antonio Kast durante su visita a Arica, contempla una reforma constitucional para extender de cinco a sesenta días el plazo de retención, con la posibilidad de aplicar dos prórrogas adicionales, lo que permitiría mantener a una persona retenida por hasta 180 días.
Consultado sobre la factibilidad de implementar una medida de ese tipo en la región, Vargas aseguró que actualmente no existen las condiciones necesarias para ello. “Nosotros acá en Arica, capacidad para eso, no tenemos”, afirmó el jefe comunal en conversación con Al Pan Pan de El Mostrador, con Mirna Schindler.
El alcalde explicó que la principal dificultad está asociada a la infraestructura penitenciaria disponible. “Tenemos una cárcel asignada que se construyó en el año 1992 para 1.128 reclusos y hoy día tiene 2.300. Entonces, ¿dónde podríamos tener más detenidos si no se construye algo preparado para eso, o se destina un lugar para poder albergarlos? No lo tenemos en Arica”, señaló.
Ante la posibilidad de que la reforma sea aprobada, Vargas sostuvo que la medida solo podría ejecutarse si se habilitan nuevas instalaciones destinadas específicamente a ese propósito. “A no ser que construyan algo especialmente para eso”, agregó.
El alcalde también abordó otra de las medidas impulsadas por el Ejecutivo para reforzar el control fronterizo: la ampliación de la zanja en la frontera de Arica y Parinacota.
Si bien reconoció que la obra puede dificultar algunos tipos de tránsito ilegal, expresó dudas respecto de su efectividad para frenar el ingreso irregular de personas. “Yo creo que la zanja no sería la solución para los migrantes”, afirmó. Según explicó, una barrera de esas características puede ser fácilmente sorteada. “Una zanja que tiene dos metros de ancho por tres metros de profundidad. Cualquier persona pone una tabla allí y va a cruzar”, indicó.
A juicio de Vargas, la utilidad de la obra podría estar más vinculada al combate del contrabando que al control migratorio. Sin embargo, recordó que el tramo intervenido representa una porción muy reducida de la frontera regional.
“La zanja puede detener los camiones con contrabando, pero son 1.300 metros desde la caseta de seguridad de Chacayuta hacia el oriente, y nuestra frontera tiene 210 kilómetros. ¿Cree usted que no van a pasar vehículos más allá? Van a buscar cualquier espacio para pasar”, sostuvo.
El alcalde concluyó que la medida puede contribuir a disminuir la percepción de inseguridad, pero no resolverá el fenómeno migratorio irregular. “Es una medida como para paliar un poco el sentimiento de inseguridad que tenemos y el tránsito ilegal. Pero yo no creo que la zanja vaya a dar solución a que no ingrese más gente”, afirmó.
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