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Kast firma reforma constitucional de seguridad y pide al Congreso una tramitación rápida PAÍS Agencia Uno

Kast firma reforma constitucional de seguridad y pide al Congreso una tramitación rápida

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El proyecto de la agenda ACOT crea un nuevo estado de excepción, un registro de organizaciones criminales y regímenes penitenciarios diferenciados. “Tenemos que avanzar en esta agenda”, dijo Kast, quien pidió al Congreso un debate “amplio”, pero rápido.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El Presidente José Antonio Kast firmó la reforma constitucional de la agenda ACOT y llamó al Congreso a acelerar su discusión. La iniciativa contempla cinco ejes, entre ellos incorporar la seguridad pública al artículo primero de la Constitución, crear un registro de organizaciones criminales y terroristas y establecer un nuevo estado de excepción focalizado.
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Con un llamado al Congreso a combinar un debate amplio con una tramitación rápida, el Presidente José Antonio Kast firmó este lunes el proyecto de reforma constitucional incluido en la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), una de las principales iniciativas de seguridad impulsadas por La Moneda.

La propuesta contempla cinco ejes, entre ellos un nuevo estado de excepción constitucional focalizado en territorios afectados por el crimen organizado, un registro nacional de organizaciones criminales y terroristas y regímenes penitenciarios diferenciados para sus líderes.

“Con mucho respeto solicitamos que sea rápido, porque tenemos que avanzar en esta agenda”, afirmó Kast respecto de la discusión que comenzará ahora en el Congreso.

El mandatario defendió que el combate contra las nuevas formas de criminalidad llegue a la Carta Fundamental, argumentando que el crimen organizado transnacional y el terrorismo han cambiado durante los últimos años.

“Requiere llevar ese combate al crimen organizado, al terrorismo, a nuestra Carta Fundamental. Por eso es que planteamos esta reforma, que va a tener discusión, evidente, pero es absolutamente necesaria”, sostuvo.

Kast también reivindicó los resultados obtenidos durante los primeros meses de su administración y volvió sobre una de las consignas que ha utilizado el Gobierno en materia de seguridad: “Cambió la mano”.

Según enumeró, aquello se reflejaría en bajas en homicidios y secuestros, un aumento en los decomisos de drogas, un mayor control fronterizo, menos ingresos irregulares y expulsiones permanentes.

El Presidente reconoció, sin embargo, que una mejora en las estadísticas no necesariamente termina con la percepción de inseguridad. “Las cifras, claro, van mejorando, pero ninguna cifra que mejore calma el dolor de una familia que pierde a un ser querido”, señaló.

El primero de los cinco ejes de la reforma busca consagrar expresamente en el artículo primero de la Constitución el deber del Estado de resguardar la seguridad pública y proteger a la población y las familias.

“Hoy día en el artículo primero está consagrada la seguridad nacional, y la seguridad pública está consagrada en otros artículos, pero para que esté en las bases de la institucionalidad es fundamental que esté en el artículo primero”, explicó Kast.

La segunda modificación apunta a crear un registro nacional de organizaciones criminales y terroristas. La intención del Ejecutivo es que la pertenencia a una organización identificada por el Estado como criminal constituya por sí misma un delito y permita perseguir las estructuras detrás de este tipo de organizaciones.

“Se acabó este sistema de perseguir al crimen organizado delito por delito”, aseguró.

Un tercer eje establece regímenes penitenciarios diferenciados para los líderes de organizaciones criminales, buscando impedir que continúen dirigiendo sus operaciones desde las cárceles. Kast planteó que los controles deben alcanzar no solo las telecomunicaciones, sino también las visitas y otras vías de contacto con el exterior.

La propuesta también incorpora un nuevo estado de excepción constitucional de seguridad pública, que podría aplicarse de manera focalizada en aquellos territorios donde organizaciones criminales desafíen el control estatal. En esos casos, las policías estarían a cargo de la intervención y podrían contar con la colaboración de las Fuerzas Armadas.

El quinto eje apunta al patrimonio de las organizaciones, facilitando la incautación, liquidación y disposición de bienes vinculados al crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo.

“No existe combate al crimen organizado que funcione si al criminal se le quita la libertad, pero se le deja intacto el dinero”, enfatizó el jefe de Estado.

Kast vinculó estas modificaciones con la recuperación de espacios y actividades cotidianas que, según planteó, se han visto condicionadas por la inseguridad. Mencionó a transportistas que modifican sus horarios, comerciantes que han debido adaptar sus rutinas ante asaltos y turbazos y jóvenes que sienten temor al desplazarse por las calles.

“Nosotros estamos a tiempo de enfrentar esa situación, pero tiene que ser hoy, no mañana”, sostuvo.

Al finalizar la actividad, el mandatario volvió a dirigir su mensaje al Congreso. “Chile nos pertenece a todos”, señaló, antes de llamar a los parlamentarios a “discutir con altura de miras y poner a los chilenos por delante, poner la seguridad por delante, porque es una urgencia total de nuestra nación”.

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