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José Antonio Gómez y el punto ciego de la estrategia contra el crimen organizado: la corrupción

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El presidente de la Red de Integridad y Estado Abierto, José Antonio Gómez advierte que la agenda de seguridad deja al margen la corrupción. “Si logran penetrar en el Estado, cualquier otra acción que hagamos va a quedar completamente fuera de lugar”, afirma.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
José Antonio Gómez advierte que Chile está “al límite” frente a la penetración del crimen organizado y apunta a la corrupción como una dimensión que las agendas de seguridad suelen dejar de lado. “No basta solo con perseguir el dinero”, sostiene, y plantea que el foco debe estar en evitar la cooptación de la institucionalidad mediante coordinación, interoperabilidad e inteligencia.
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La corrupción y la capacidad de las organizaciones criminales para penetrar y terminar cooptando instituciones del Estado constituyen, para el presidente de la Red de Integridad y Estado Abierto, y exministro de Justicia y Defensa José Antonio Gómez, uno de los principales puntos ciegos de las estrategias con que Chile ha buscado enfrentar al crimen organizado.

En conversación con Al Pan Pan de El Mostrador, el presidente de la Red de Integridad y Estado Abiertored que se va a lanzar el proximo 27 de agosto en la Cepal, y de la cual El Mostrador es aliado– advirtió que ese componente ha quedado relegado en las distintas agendas de seguridad, pese a que considera que resulta determinante para impedir que las organizaciones criminales alcancen una etapa más avanzada de instalación en el país.

“Si uno mira las agendas de seguridad de los gobiernos en general, el tema corrupción queda como al margen de este combate tan directo que tiene que realizarse respecto de algo que es vital”, sostuvo.

Gómez explicó que el riesgo aparece cuando las organizaciones criminales, a las que describió como “verdaderas empresas”, dejan de operar solamente desde fuera de las instituciones y consiguen penetrarlas.

“Si las organizaciones criminales, estas organizaciones internacionales, que son verdaderas empresas, logran penetrar en el Estado, logran dominar las instituciones, cualquier otra acción que hagamos va a quedar completamente fuera de lugar”, advirtió.

Para graficar ese riesgo, el exministro recordó casos de tráfico de drogas que han involucrado a integrantes de las Fuerzas Armadas. “¿Te acuerdas que desde la Fuerza Aérea traían droga desde el norte, había un convoy que tenía el Ejército que también traía droga? Y así poco a poco van incorporándose hacia el sistema y logran cooptarlo”, señaló.

Por eso, sostuvo que una estrategia contra el crimen organizado no puede concentrarse únicamente en seguir los flujos financieros de las bandas. “El tema de corrupción es vital, y para eso no basta solo con perseguir el dinero. No. Es la institucionalidad en su conjunto”, enfatizó.

El exsenador considera que Chile todavía está en condiciones de evitar un escenario de mayor penetración criminal, aunque advirtió que el margen para reaccionar se está estrechando.

“Yo creo que estamos en el límite”, afirmó. Según explicó, las organizaciones criminales se instalan en determinados países, entre otros factores, porque encuentran “buenas posibilidades económicas para los efectos de su negocio”.

“Si no le ponemos coto ahora, estamos al límite de pasar a tener una situación un tanto compleja comparado con los otros países”, agregó.

Dentro de ese diagnóstico, Gómez puso especial atención en la situación del Poder Judicial, tanto por su deterioro ante la opinión pública como por los episodios de penetración que, según sostuvo, han afectado a sus estructuras.

“El Poder Judicial hoy día está en una situación extremadamente grave desde el punto de vista de la credibilidad ciudadana y de la capacidad que han tenido algunas organizaciones de penetrarlo”, afirmó.

Frente a ese escenario, Gómez planteó que la respuesta no pasa simplemente por seguir sumando legislación. A su juicio, el desafío está en conseguir que los distintos organismos estatales actúen coordinadamente y compartan capacidades e información.

“Yo lo que he dicho y repito y seguiré insistiendo: no se requieren más leyes”, señaló.

Lo que se necesita, añadió, es “una acción conjunta de todas las instituciones, interoperabilidad, con decisiones políticas rápidas, eficientes, con las discusiones del Parlamento sobre leyes necesarias y el perfecto funcionamiento de las instituciones”, colocando especial énfasis en el papel de la inteligencia.

Para Gómez, abordar la corrupción como parte central de la estrategia supone impedir que las estructuras criminales encuentren dentro del propio Estado las condiciones para proteger o expandir sus negocios. Una dimensión que, a su juicio, debe enfrentarse antes de que la penetración institucional avance hasta un punto mucho más difícil de revertir.

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