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Presidente de la UDI baja las armas y anticipa “amplísimo apoyo” a reforma de seguridad de Kast PAÍS Foto: AgenciaUNO

Presidente de la UDI baja las armas y anticipa “amplísimo apoyo” a reforma de seguridad de Kast

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Tras haber advertido que la reforma “dañaba la institucionalidad”, Guillermo Ramírez cambió de tono después de reunirse con el Gobierno en La Moneda. La UDI dio por despejadas sus principales dudas y su timonel proyectó que la iniciativa recibirá respaldo transversal en ambas cámaras.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Guillermo Ramírez pasó en menos de 24 horas de cuestionar la reforma constitucional de seguridad de Kast por considerar que podía “dañar la institucionalidad” a anticipar un “amplísimo apoyo” en ambas cámaras, tras reunirse con el Gobierno en La Moneda. El giro coincidió con ajustes al proyecto, entre ellos dejar para una ley especial eventuales restricciones a beneficios sociales de condenados por crimen organizado, narcotráfico y terrorismo.
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En menos de 24 horas, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, pasó de advertir que su partido no podía respaldar las reformas constitucionales de seguridad porque, en los términos conocidos, “dañan la institucionalidad”, a proyectar que la propuesta del Gobierno obtendrá un “amplísimo apoyo” en el Congreso.

El giro se produjo este lunes después del comité político ampliado en La Moneda, donde el ministro de Seguridad, Martín Arrau, expuso ante los partidos oficialistas los alcances del texto que será ingresado al Senado y que será informado formalmente este martes 18 de agosto.

“Salgo muy contento de este comité político”, afirmó Ramírez. En diálogo con la prensa, reconoció que la UDI tenía “ciertas aprehensiones” sobre la forma en que se estaban elaborando las modificaciones, pero sostuvo que, tras las conversaciones con el Ejecutivo, el escenario cambió.

“La UDI hoy está tranquila”, dijo, y aseguró que el proyecto “va a contar con un apoyo amplísimo en el Congreso, en las dos cámaras”. Aunque evitó comprometer expresamente los votos de su partido antes de conocer el texto definitivo, agregó que la respuesta a esa pregunta “se intuye”.

El contraste con su postura del domingo es nítido. Ramírez había señalado que, “en las condiciones actuales”, la UDI no podía respaldar las reformas porque introducían excepciones constitucionales que, a su juicio, terminaban debilitando la propia institucionalidad. El Presidente José Antonio Kast respondió horas después calificando esa definición como “muy apresurada” y pidió esperar el proyecto definitivo.

Tras el encuentro de este lunes, Ramírez dedicó elogios al ministro Arrau, a quien describió como una autoridad que “escucha” y está “abierta a trabajar en equipo”. También anticipó que la agenda contendrá “normas muy polémicas” que la UDI comparte y afirmó que la propuesta mostrará que, en seguridad, “la mano está cambiando y ha cambiado”.

El ajuste que descomprimió la disputa

El repliegue de la UDI coincidió con una precisión sustantiva del Ejecutivo sobre uno de los puntos que había encendido la controversia: las restricciones a beneficios sociales para condenados por crimen organizado, narcotráfico o terrorismo.

Arrau explicó que esas limitaciones no quedarán establecidas directamente y de manera general en la Constitución. La reforma entregará una habilitación para que posteriormente una ley especial pueda establecer “inhabilidades particulares” respecto de determinados beneficios financiados con recursos públicos.

El borrador conocido previamente contemplaba restricciones mucho más amplias, incluyendo prestaciones vinculadas a salud, educación, trabajo y seguridad social, lo que provocó críticas tanto opositoras como dentro del oficialismo. Kast descartó este lunes que el Gobierno pretenda dejar sin atención médica, alimentación o techo a personas privadas de libertad.

Arrau detalló, además, los tres pilares de la reforma: elevar la seguridad pública a un mandato constitucional y deber del Estado; crear un registro de organizaciones vinculadas al crimen organizado y terrorismo, asociado a un régimen penitenciario especial; y establecer un nuevo estado de excepción constitucional de seguridad pública.

Desde la oposición, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, aprovechó las diferencias previas para apuntar contra el oficialismo y sostuvo que una reforma presentada inicialmente como señal de unidad terminó exhibiendo una “fragmentación de las derechas”. El presidente del PPD, Raúl Soto, en tanto, llamó a conversar con Chile Vamos para buscar un acuerdo transversal que permita avanzar en seguridad sin alterar las reglas democráticas. Ambos timoneles hicieron estas declaraciones tras una reunión de los partidos de oposición realizada en la sede del PS, donde abordaron el debate sobre la agenda de seguridad.

Ramírez también aprovechó su salida de La Moneda para entrar en la interna del Frente Amplio. Sobre el triunfo de Gael Yeomans frente a Constanza Martínez, aseguró que fue una “derrota” para el expresidente Gabriel Boric y el exministro Giorgio Jackson y dijo temer que el partido “se vaya a izquierdizar aún más”. Yeomans obtuvo el 54,7% de los votos en la elección interna y se impuso a Martínez, quien alcanzó cerca del 42%.

“Ojalá que mis aprehensiones no sean así, que finalmente el Frente Amplio me tape la boca y sea un partido colaborativo”, remató el timonel de la UDI. “Pero tengo mis serias dudas”.

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