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Schubert (Rep) apela a “acto de confianza” por proyecto que faculta a Kast restringir derechos

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El diputado republicano defendió entregar “herramientas extraordinarias” al Ejecutivo para enfrentar al crimen organizado, aunque admitió que podría reducirse el plazo para ejercerlas sin autorización del Congreso. Ante un futuro gobierno de otro signo, pidió establecer “los contrapesos necesarios”.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Stephan Schubert defendió las facultades extraordinarias contempladas en la reforma constitucional de seguridad: “Implica un acto de confianza”. Advirtió que con las actuales herramientas “nos va a comer vivo el crimen organizado”, aunque abrió la puerta a reducir el período en que el Presidente podría ejercer atribuciones sin recurrir al Congreso y reconoció la necesidad de contrapesos.
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El diputado republicano Stephan Schubert defendió la entrega de facultades extraordinarias al Presidente de la República contemplada en la reforma constitucional de seguridad del Gobierno y sostuvo que enfrentar el avance del crimen organizado requiere asumir un “acto de confianza” en la autoridad.

La Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo presentada por el Ejecutivo contempla ocho propuestas de modificación constitucional, entre ellas la creación de un nuevo estado de excepción que entrega atribuciones al mandatario para restringir derechos fundamentales.

La propuesta original ha generado cuestionamientos por la posibilidad de extender este estado de excepción hasta por 240 días sin requerir autorización del Congreso, además de facultar al Presidente para suspender o restringir la libertad personal, la locomoción y el derecho de reunión, así como intervenir comunicaciones.

En conversación con Al Pan Pan de El Mostrador, Schubert defendió la necesidad de entregar mayores herramientas al Estado ante el avance de las organizaciones criminales. “Si nosotros seguimos aplicando las mismas pobres herramientas que tiene el Estado, nos va a comer vivo el crimen organizado”, advirtió.

El parlamentario sostuvo que, de acuerdo con expertos, existirían tres etapas en el proceso mediante el cual el crimen organizado logra capturar al Estado y aseguró que Chile ya se encontraría en la segunda.

“Nos falta una única fase, que es que el Estado pase a estar controlado por el crimen organizado, como ya ha ocurrido en otros lugares. Para evitar eso, tenemos que adoptar medidas que otorguen herramientas extraordinarias a la autoridad y, sí, implica un acto de confianza”, afirmó.

Schubert, sin embargo, abrió la puerta a modificar uno de los aspectos que más cuestionamientos ha generado: el período durante el cual el Presidente podría ejercer estas atribuciones sin intervención del Congreso.

“Yo creo que el plazo es una materia a discutir y puede ser que sea prudente disminuirlo”, reconoció.

Como alternativa, planteó mantener un período inicial de 120 días, pero reducir el plazo de una eventual primera renovación sin autorización parlamentaria, para posteriormente establecer revisiones periódicas del Congreso.

“Podría, por ejemplo, ser prudente que el plazo inicial sea de los mismos 120 días que se proponen, pero, por ejemplo, la renovación, la primera renovación sin pasar por el Congreso, sea por un término más corto y ya a continuación sean renovaciones periódicas por el Parlamento”, explicó.

El debate ya provocó movimientos dentro del propio oficialismo. El presidente de Republicanos, Arturo Squella, acordó con el senador de RN Andrés Longton impulsar indicaciones para que el nuevo estado de excepción requiera acuerdo entre el Presidente y el Congreso “desde el primer momento” y sea revisado cada 30 días. También plantearon eliminar la posibilidad de afectar las comunicaciones.

Para Schubert, el debate debe considerar que las nuevas atribuciones no estarán disponibles exclusivamente para la actual administración de José Antonio Kast, sino también para futuros gobiernos.

“Estamos pensando en el Chile de mañana, de hoy día y de mañana, para que los distintos gobiernos tengan al Estado las facultades para poder hacer lo que hoy día no puede hacer, lograr los cambios necesarios, porque esto es indispensable”, afirmó.

Consultado precisamente por el riesgo que supondría entregar estas facultades a un futuro Presidente de un signo político distinto al de Republicanos, Schubert reconoció la inquietud.

“Sí, y por eso tiene que tener los contrapesos necesarios”, concluyó.

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