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Cinco jueces frenan su remoción en el TC y Urrutia insiste con un segundo intento
Los cinco magistrados consiguieron suspender temporalmente sus cuadernos de remoción por viajes al extranjero con licencia médica. El juez Daniel Urrutia, en cambio, volvió al Tribunal Constitucional tras el rechazo de su primer requerimiento.
La ofensiva de los jueces ante el Tribunal Constitucional (TC) comenzó a producir efectos justo cuando la Corte Suprema se dispone a revisar los cuadernos de remoción por viajes al extranjero con licencia médica. Cinco magistrados ya consiguieron suspender temporalmente sus procedimientos, mientras Daniel Urrutia volvió a recurrir al TC después de que su primer intento fuera rechazado.
Los últimos en conseguir la suspensión fueron Erna Fuentes, Macarena Bobadilla, Juan Manuel Gatica y Eduardo Fritz, representados por los abogados Ciro Colombara y Aldo Díaz. El TC comunicó la decisión a la Corte Suprema, que no podrá avanzar en esos cuadernos mientras las medidas permanezcan vigentes.
Los cuatro casos se suman al del juez Jorge Saavedra, el primero en obtener una suspensión. Su requerimiento fue admitido a trámite y posteriormente declarado parcialmente admisible respecto del artículo 41 del auto acordado contenido en el Acta 108-2020.
Así, son cinco los magistrados que han conseguido paralizar sus procedimientos, aunque ninguno ha obtenido todavía un pronunciamiento favorable sobre el fondo de la controversia.
Distinta ha sido, hasta ahora, la suerte de Daniel Urrutia. El juez del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago recurrió por primera vez el 5 de agosto para impugnar los artículos 40 y 41 del mismo auto acordado, en el marco del cuaderno abierto en su contra por haber viajado a Costa Rica y Ecuador mientras se encontraba con licencia médica.
La Primera Sala del TC no admitió a trámite esa presentación el 26 de agosto. El tribunal sostuvo que el requerimiento no explicaba suficientemente los hechos específicos que motivaron la investigación ni acompañaba la resolución que daba cuenta de su resultado.
Cinco días después, Urrutia volvió a la carga. El 31 de agosto presentó un segundo requerimiento contra los mismos preceptos. Esta vez tampoco cambia de sala: su acción quedó nuevamente radicada en la Primera Sala, integrada por los mismos ministros que rechazaron tramitar su intento anterior.
La estrategia se está replicando. Gustavo Benavente y María Verónica Arancibia también presentaron segundos requerimientos después de que sus primeras acciones no fueran admitidas. Sus nuevos intentos, sin embargo, serán examinados por la Segunda Sala.
Precisamente esa sala concedió las cinco suspensiones vigentes. En esas decisiones, la ministra Marcela Peredo votó en contra de paralizar los procedimientos, al estimar que la suspensión no corresponde cuando se trata de requerimientos dirigidos contra autos acordados.
La lista sigue creciendo. Óscar Pacheco y Carlos Jeria también recurrieron recientemente al TC, llevando a cerca de 20 el número de magistrados que han intentado trasladar al tribunal constitucional la disputa por sus procesos de remoción.
La batalla se libra ahora en dos frentes: mientras la Suprema avanza en la revisión de los casos, el TC deberá determinar cuáles pueden seguir adelante y cuáles quedan temporalmente congelados. Para Urrutia, que ya recibió un primer portazo, esa definición comienza nuevamente desde cero.