PAÍS
Hurón nativo requisado a centro de rescate animal muere bajo el cuidado del SAG
Tras una denuncia anónima, el Servicio Agrícola y Ganadero y Fiscalía incautaron un quique y tres loros choroy que estaban al cuidado del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre Ñacurutú. Los animales fueron enviados a la Universidad San Sebastián, pero el quique falleció este fin de semana.
Aunque se trataba de una acción para proteger la fauna silvestre, uno de los animales -por causas que se investigan- terminó muerto. Se trata de la incautación de cuatro especies nativas realizada el 9 de octubre desde el terreno del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre Ñacurutú. Desde ese lugar, tras una denuncia anónima, el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) y la Fiscalía requisaron un quique (hurón chileno) y tres loros choroy, los que fueron trasladados a un centro especializado de la Universidad San Sebastián en Concepción. Este sábado el quique falleció en ese recinto. Para la Fundación Ñacurutú, la responsabilidad en este desenlace recae en quienes incautaron la especie.
El animal, cuyo nombre era “Enrique”, fue el origen del conflicto que hoy enfrenta judicialmente a la Fundación Ñacurutú y el SAG, ya que un un video en que se mostraba al quique con un arnés, derivó en la denuncia anónima y el decomiso de los animales.
Las especies estaban al cuidado del conocido médico veterinario Cristián Herrera, quien es el director de la fundación Ñacurutú y tiene su vivienda en el mismo terreno donde está su centro de rescate. De hecho, en el caso del quique, y de gran parte de los animales que son atendidos en Ñacurutú, fue entregado por el mismo SAG a la fundación hace alrededor de cuatro años atrás. Herrera explicó a los funcionarios del SAG y a los detectives de la Brigada de Delitos Ambientales de la PDI, durante el día de la incautación, que el quique había estado un largo tiempo en las instalaciones del centro, pero tuvo problemas de adaptación y no fue posible su reinserción en un hábitat silvestre, por lo cual lo trasladó a su casa, ubicada en el mismo terreno de su centro.
Lo dicho por Herrera no fue suficiente, y los funcionarios procedieron a la incautación de las especies, mientras que la Fiscalía inició una investigación contra el veterinario, en la cual está imputado por infracción a la Ley de Caza.
En el acta levantada el día de la incautación por parte de la Bidema, a la que tuvo acceso este medio, se especifica que el día que se lo llevaron, la condición corporal del quique era “óptima”, que mantenía acceso a agua y lugar de descanso, y que por las características del animal, “no fue posible una inspección más detallada”.
Por su parte, el SAG informó que mientras estaba en el centro de la USS, se determinó que el quique sufría “una enfermedad periodontal grado 3, condición corporal aumentada, signos respiratorios auscultatorios relevantes y alteración ecográfica de diferenciación corticomedular renal”.
El organismo agrega que “se encontraba en observación y monitoreo permanente bajo el cuidado de profesionales médico veterinarios con experiencia en el manejo de este tipo de especies. Sin embargo, y pese a todos los cuidados y tratamientos, el ejemplar de fauna silvestre falleció el sábado 31 de octubre de 2026. En este escenario se realizó una necropsia por parte del equipo médico para determinar las causas de su muerte”.
Sobre los loros que se mantienen aún en custodia en la Universidad San Sebastián, el SAG manifestó que “se encuentran en buenas condiciones generales de salud. No obstante, se constató que presentan distintos grados de impronta hacia las personas”.
Desde Fundación Ñacurutú alegan que hace unos días atrás algunas personas que habían visto a Enrique, les habían advertido que su salud se había deteriorado en el centro. Por lo anterior Cristián Herrera ofreció su ayuda profesional a través de un correo enviado al SAG este fin de semana. Pero el lunes le respondieron, también mediante un correo, que el animal había fallecido.
Por lo anterior, la fundación anunció que ya se interpuso una denuncia y en los próximos días se ingresará una querella contra quienes resulten responsables de la muerte de Enrique. La abogada Rocío García sostuvo que “el animal estuvo cuatro años a cargo de Cristian y, según la misma Bidema, estaba en óptimas condiciones. No se entiende la actuación del SAG. Sacan el quique de la fundación y sólo en tres semanas termina muriendo”.
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