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El primer mártir del Gobierno: “El Profe” Silva

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La revisión de los casos de rebajas de penas a pedófilos, neonazis y exagentes de la dictadura fue el corolario de otra situación que también parecía predecible: la salida de alguna autoridad política responsable del entuerto.


¡Hola! Hay semanas con aires premonitorios que terminan dibujando aquello que ya habíamos visualizado. La revisión de los casos de rebajas de penas a pedófilos, neonazis y exagentes de la dictadura fue el corolario de otra situación que también parecía predecible: la salida de alguna autoridad política responsable del entuerto. En este caso, el subsecretario de Justicia Luis Silva Irarrázaval, el numerario del Opus Dei que, más que un fusible, se convierte en una suerte de mártir inmolado por el error no forzado que cometió al grabar un video diciendo algo así como yo no hice lo que hice, deslindando toda la responsabilidad en su jefe hasta hace algunas horas, el ministro Fernando Rabat.

  • En efecto, “El profe” Silva, como fue conocido durante la campaña a convencional constituyente, fue removido de su cargo ayer en la tarde, luego de que difundiera el polémico video sin informarle al ministro Fernando Rabat, decisión que terminó costándole el puesto y que en La Moneda apuestan a que podría descomprimir la semana más compleja desde que el nuevo Gobierno pisó La Moneda.

El martirio de “El Profe” dolió mucho en Palacio, especialmente en el Segundo Piso, porque no es solo uno de los cuadros ideológicos más importantes del Partido Republicano, sino que además es sobrino de Alejandro Irarrázaval Alfonso, el jefe de asesores del segundo piso. En efecto, Silva es hijo de la hermana mayor de Irarrázaval, María Soledad Irarrázaval Alfonso, y de Luis Silva Valdés.

La pérdida de poder de Irarrázaval fue muy fuerte y eso lo refleja la destemplada frase que dijo a los periodistas, cuando le preguntaron sobre la salida de Silva, y solo atinó a responder “pregúntenle al Ministro del Interior”.

Detrás del terremoto político de las rebajas de condenas se han tejido todo tipo de teorías para explicar lo inexplicable: desde una afinada (y mal ejecutada) estrategia política hasta la banalidad de burócratas que gestionan condenas como quien tramita un papel cualquiera. Aunque ninguna de las alternativas es la respuesta oficial hasta ahora, aquí les contamos qué es lo que se comenta en las esferas del poder al respecto.

  • Mientras La Moneda apagaba el incendio de Rabat, las AFP anticipaban Halloween con sus propios fantasmas: el fondo E cayó 10,39% real entre enero y septiembre, las advertencias sobre derivados venían desde 2024 y las siete administradoras enfrentan procedimientos sancionatorios.

Pedro Araya se convirtió en el plato fuerte de dos almuerzos políticos. En La Moneda, Claudio Alvarado habría ofrecido gestiones para reivindicar al senador y hasta devolverlo a la Comisión de Constitución. En la oposición, en cambio, se reunieron 17 senadores para cocinar una nueva receta de unidad, pero Araya no llegó al menú de reconciliación y el conflicto ni siquiera se conversó. Los platos rotos, al parecer, continúan sobre la mesa.

  • Mientras La Moneda mantiene un perfil bajo, Londres confirmó una conversación entre José Antonio Kast y el primer ministro británico sobre defensa, comercio y seguridad, con las Malvinas/Falkland como telón de fondo. La letra chica incluye cooperación militar y una delegación naval británica que llegará en diciembre, todo en medio de la amenaza argentina de interceptar el buque Danstar en su ruta a Puerto Stanley.
  • En medio de todo esto ayer, en el cambio de mando de la FACH, se anunció oficialmente que los aviones F-5 que están siendo reemplazados van a dar paso a aviones de quinta generación. Hay solo tres países que producen ese tipo de jets: China, Rusia y Estados Unidos, que fabrica los F-22 (que no se venden a ningún país) y los F-35, lo cual augura que serán estos aviones –los más avanzados del mundo– los que llegarán en algunos años más a reforzar la Fuerza Aérea chilena, marcando de ese modo distancias apreciables, nuevamente, con las flotas aéreas argentina y peruana, que están comprando aviones F-16.

Flávio Bolsonaro convirtió su salida de Brasil en una puesta en escena, denunciando –al estilo de su padre– un supuesto golpe y autoproclamándose primero presidente electo y luego líder de la oposición en el exilio. Donald Trump terminó por abrirle la puerta, pero sin reconocerle la victoria. Mientras Lula intenta evitar nuevas represalias comerciales, el bolsonarismo se pregunta quién de todos los descendientes heredará la marca. La dinastía no se rinde y la sucesión comienza a tantear terreno.

  • Hay otras votaciones que también generan ruido. El 3 de noviembre, las elecciones de medio término medirán el respaldo a la gestión de Trump y la capacidad de ponerle contrapesos. Con apenas 32% de aprobación, los republicanos enfrentan el avance demócrata, mientras Barack Obama volvió a la cancha para agitar la campaña. Trump, fiel a su libreto, intensificó los mítines y hasta ofreció un millón de dólares por denuncias de fraude que terminen en condenas. Aunque no aparece en la papeleta, el presidente ha convertido la elección en un plebiscito sobre sí mismo.

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¿Qué estaban pensando en Justicia? Tres teorías para explicar lo inexplicable

Imagen: Lukas Solís/AgenciaUno.

Uno de los grandes enigmas respecto del actual Gobierno es por qué una administración que hizo gárgaras respecto de los indultos concedidos por el expresidente Boric terminó rebajando las condenas a algunos de los peores criminales que ha conocido Chile: pedófilos de todo tipo (incluyendo al líder de una secta), neonazis y exagentes de los servicios represivos de la dictadura.

  • Al respecto, hay a lo menos tres teorías.

A la Bannon. La primera de ellas, que se escucha en el mundo de los defensores de derechos humanos, es que comenzaron a liberar a todo el que lo pidiera con un objetivo inconfesado: soltar de esa manera, en medio del montón, a criminales de lesa humanidad.

  • Se trataría de una suerte de reedición a la chilena de la táctica del primer estratega de Donald Trump, Steve Bannon, aquella de inundar el área con mierda, a fin de causar tanta confusión que nadie se dé cuenta de lo que hay en el trasfondo.

Una excusa amable. La segunda se va al otro extremo. “Rabat, Silva y compañía son abogados dogmáticos, fieles representantes del viejo dicho de tribunales de que las cosas son lo que son y no lo que las partes quieren que sean”, dicen algunos, tratando de explicar lo inexplicable gracias al apego a las leyes de las autoridades hoy cuestionadas.

  • Algo de ello parece perfilarse en uno de los decretos exentos que publicó El Mostrador, el referido al “Hermano Quelo”, el líder sectario que abusó de cinco niñas, documento en el cual Fernando Rabat advierte de la gravedad de los hechos cometidos por el pederasta, pero básicamente dice que no puede hacer nada al respecto, salvo dejarlo salir en forma anticipada.

La banalidad de burocracia. La tercera teoría es que sencillamente no hubo mayor reflexión, análisis de las repercusiones ni, mucho menos, alguien pensó en las víctimas. Simplemente, tramitaron los decretos exentos como quien tramita una licencia de conducir o una petición de permiso de alcoholes en un municipio: simple burocracia banal, propia de aquellos parásitos del Estado que con tanta vehemencia denunciaba el asesor del Presidente José Antonio Kast, Cristián Valenzuela, hace menos de un año.

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Los fantasmas del fondo E siguen penando en Halloween

Imagen generada con IA.

La crisis del ministro Rabat terminó robándose buena parte de los titulares de la semana. Pero mientras La Moneda lidiaba con ese incendio, las AFP seguían acumulando problemas. Y este Halloween, los fantasmas que rondan a las administradoras tienen poco de sobrenatural: advertencias que llegaron a sus directorios, investigaciones abiertas y una cuenta que todavía nadie sabe quién terminará pagando.

  • El fondo E acumula una caída real de 10,39% entre enero y septiembre. Hubo una recuperación parcial en octubre, pero eso no borra las preguntas sobre las inversiones que provocaron el desplome.
  • El superintendente Joaquín Cortez confirmó esta semana que las AFP recibieron advertencias desde 2024 sobre los riesgos de sus operaciones con derivados.

Ahora las siete administradoras enfrentan procedimientos sancionatorios, la Cámara investiga la fiscalización estatal, Contraloría exige explicaciones al regulador y la Fiscalía inició una investigación criminal.

Esta semana las AFP sumaron otro dolor de cabeza: el cuestionamiento a sus explicaciones sobre el impacto en las pensiones.

  • El presidente de AFP Habitat, Luis Rodríguez-Villasuso –en una columna de El Mercurio–, defendió sus cálculos y recibió una respuesta de Ignacio Briones, Soledad Hormazábal y Matías Acevedo –a través de X–, economistas partidarios de la capitalización individual que cuestionaron el uso de cifras nominales y la ausencia de comparaciones con rentas vitalicias.

La diferencia no es menor. En un ejemplo actualizado por el propio Rodríguez-Villasuso, una pensión hipotética de un millón de pesos habría bajado apenas 0,81% al 26 de octubre. Pero al considerar la inflación, la caída llegaba a 4,39%. Para una mujer, las cifras mostraban incluso una leve subida de 0,27% en pesos, aunque en términos reales la pensión había perdido 3,35%.

Son simulaciones, no pérdidas idénticas para todos los afiliados, pero muestran cuánto cambia la fotografía cuando se incorpora la inflación.

El problema para la industria ya no es solamente justificar una estrategia que salió mal, sino demostrar que sus explicaciones están a la altura de los ahorros que administra. Las responsabilidades siguen bajo investigación y las compensaciones, sin una fórmula general definida.

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La Moneda mete la cuchara en almuerzo opositor y no suelta a Pedro Araya

Archivo / Agencia Uno.

En realidad, hubo dos almuerzos esta semana, dos estrategias y un mismo protagonista: Pedro Araya (PPD). El lunes, el ministro Claudio Alvarado recibió en La Moneda al senador y a su hermano, el diputado Jaime Araya. Oficialmente hablaron de seguridad, pero, según confirman desde el bloque opositor, el jefe de Interior también se comprometió a realizar gestiones para reivindicar al parlamentario, incluida la posibilidad de restituirlo en la Comisión de Constitución, de donde lo sacó el Socialismo Democrático.

Y, como ya adelantamos en la edición anterior de +Política, La Moneda no está dispuesta a soltar el caso Araya.

  • En sectores del oficialismo incluso evalúan romper el pacto administrativo del Senado, lo que podría complicar la llegada del socialista Alfonso de Urresti a la presidencia en 2027, aunque no toda la derecha está por dinamitar un acuerdo que también le asegura futuras presidencias.

Dos días después, la oposición organizó su propio almuerzo para apagar el incendio. Asistieron 17 senadores y el jefe del comité del Socialismo Democrático, Juan Luis Castro (PS), anunció un nuevo itinerario de unidad, que comenzará el 9 de noviembre con una reunión sobre el Presupuesto 2027, a la que esperan invitar a Mario Marcel y Nicolás Grau.

¿El detalle? Araya no apareció en el almuerzo de la reconciliación, aunque –de acuerdo con quienes conocen los entretelones de la cita– sí fue invitado a través de Ricardo Celis (PPD). Tampoco llegó Ximena Órdenes, quien había cuestionado públicamente la forma en que se removió a Araya, aunque no se informó el motivo de su ausencia. De Urresti y Yasna Provoste estaban fuera del país. Y del conflicto, según el propio Castro, ni siquiera se habló expresamente.

Mientras en el PPD persisten los reproches por la salida de Araya, los senadores opositores quieren inaugurar una nueva etapa. En La Moneda intentan devolverlo a la mesa; en la oposición buscan dar vuelta la página. Por ahora, la unidad está servida, pero los platos rotos siguen ahí.

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Llamada Kast-Reino Unido tensiona el mapa en el Atlántico Sur

Buque Danstar / Archivo

Pese al bajo perfil en La Moneda, el pasado 23 de octubre, el Gobierno británico confirmó oficialmente que su primer ministro, Andy Burnham, conversó telefónicamente con el Presidente chileno, José Antonio Kast, sobre temas de defensa, seguridad, ciencia y comercio.

  • La versión oficial británica intentó presentar el contacto como un intercambio cordial sobre ambiciones compartidas para fortalecer la relación entre ambas naciones y explorar oportunidades comerciales no explotadas. Sin embargo, detrás de la retórica sobre inversiones e infraestructura, el fondo del diálogo de alto nivel revelaba una compleja maniobra geopolítica en el Atlántico Sur.

Lo que las diplomacias prefirieron no enfatizar es que el jefe del Gobierno británico planteó expresamente el interés de Londres en que los habitantes de las islas Malvinas/Falkland puedan ejercer su derecho a la autodeterminación. El comunicado oficial omitió señalar que se haya acordado una posición conjunta respecto del buque Danstar.

  • La nota oficial, sin embargo, cerraba precisando una sutileza: que ambos gobernantes esperan volver a hablar pronto. El fortalecimiento de la relación estratégica con Chile se produce en medio del conflicto económico con Argentina por la explotación petrolera y la defensa británica de los intereses de los isleños. Además, en materia de defensa, ambos líderes coincidieron en la necesidad de que el Reino Unido y Chile colaboren para modernizar sus capacidades de defensa, un anuncio sensible que resuena en toda la región.

Pero la verdadera noticia pocas veces se encuentra en las declaraciones gubernamentales. Mientras Downing Street guardaba reserva sobre los detalles operativos, el sitio especializado MercoPress reveló un aspecto omitido por el comunicado oficial: una agenda de cooperación naval y militar en Chile programada para diciembre. En efecto, una delegación británica participará en la ExpoNaval, que comienza el 1 de diciembre en Espacio Riesco, y que estará enfocada en nuevas formas de guerra marítima y aérea, drones y sistemas no tripulados.

  • Entre los asistentes confirmados a la cita figuran el ministro de Defensa, Fernando Barros; Sir Antony Radakin, almirante retirado y exjefe del Estado Mayor de la Defensa británica, así como Andrew Gee, vinculado al Royal United Services Institute (RUSI), el centro de estudios sobre defensa más antiguo del mundo. Esta colaboración militar evidencia una coincidencia temporal clara entre el fortalecimiento de los lazos bilaterales y el aumento de las tensiones diplomáticas.

Para entender el cuadro completo hay que mirar más allá de Santiago y Londres. El mismo viernes 23 de octubre, Burnham sostuvo otra sensible conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, abordando explícitamente el proyecto petrolero Sea Lion, las medidas de Argentina y las consecuencias económicas de lo que Londres considera acciones coercitivas trasandinas. A esto se suma que el pasado jueves 29 de octubre, el gobierno británico de las islas presentó un plan económico para el periodo 2026-2030 que choca con los intereses argentinos. El programa contempla administrar los futuros ingresos petroleros de al menos dos proyectos en desarrollo, mediante un fondo soberano, y dio inicio al diseño de normativas sobre emergencias ambientales en plataformas marítimas.

  • Mientras tanto, Argentina intenta frenar el proyecto Sea Lion y Chile prepara la apertura de la ruta comercial Punta Arenas-Puerto Stanley con el buque Danstar. El viaje inaugural de la nave, contemplado para noviembre, enfrenta la amenaza explícita de ser interceptado por la Prefectura Naval de Argentina, incluso cuando al salir del estrecho de Magallanes ingrese a aguas internacionales.
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Operación política de manual: la oposición internacional de Flávio Bolsonaro

Flávio Bolsonaro / Archivo.

El arribo de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos, pasando por Argentina y Ecuador, no fue tan sorpresivo como uno pudiera creer. Desde que el exsenador brasileño fuera notificado que debía entregar su pasaporte, la huida era una alternativa para escamotear varias investigaciones en su contra, incluida una por lavado de dineros provenientes de fondos del Instituto Nacional do Seguro Social (INSS).

  • El viaje del excandidato a la presidencia de Brasil terminó transformando su derrota electoral en una operación política de manual, buscando disputar desde el exterior la legitimidad del resultado electoral, acusando fraude y manteniendo al bolsonarismo en el centro de la conversación política. Más que un acontecimiento probable, buscó montar una puesta en escena de resistencia en el extranjero.

La performance tuvo contrastes evidentes. Primero Bolsonaro se autoproclamó como el “verdadero presidente electo de Brasil”, acusando la existencia de un golpe de Estado sin allegar pruebas, y 20 minutos más tarde se presentó como “líder de Brasil” y de la oposición en el extranjero, asegurando que su salida respondía a la instalación de un estado de excepción en su país.

El brusco cambio, asegura el analista internacional Gilberto Aranda, pudo deberse a una “quitada de piso” del presidente Trump. “Lo acoge, le da espacio, admite que haga actividad política, pero no como presidente electo. Trump en esta ocasión no quemó todos los barcos, dejó algunas naves flotando, a la espera de las elecciones del 3 de noviembre”, explica el académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, en referencia a las midterms.

  • Si bien Estados Unidos les otorgó visas a Flávio y su familia –e incluso Trump comentó que veía con buenos ojos su llegada–, Bolsonaro todavía no aclara todavía si pedirá asilo.

Para Lula, el episodio llega en un momento áspero con Washington. Las diferencias por los aranceles, el proceso contra Jair Bolsonaro y las críticas de Trump a la elección –la que aseguró fue “amañada”– convirtieron la campaña en un asunto bilateral. Todavía, incluso, el presidente de Estados Unidos no reconoce la victoria de Lula. En este escenario, la apuesta de Brasil será impedir que las diferencias decanten en nuevas presiones comerciales y diplomáticas.

A pesar de la huida del excandidato presidencial a Estados Unidos, el bolsonarismo no se ha mudado entero a Florida, ni tampoco ha inaugurado un grupo de WhatsApp en el exilio. Todavía existe un músculo político en Brasil que conserva figuras ligadas a la familia. La exprimera dama Michelle Bolsonaro ganó un escaño en el Senado y algunos de sus aliados la consideran posible candidata presidencial para 2030. También fueron electos sus hijos, Carlos Bolsonaro en el Senado y Jair Renan en la Cámara Baja.

  • El escenario, por cierto, abre otras interrogantes. ¿Será Flávio el jefe natural de la oposición o su salida entregará espacio a quienes permanecen en Brasil, incluido su padre, pese a encontrarse con arresto domiciliario?

El apellido, por sí solo, tampoco garantiza la sucesión. Tras la fuga de Flávio Bolsonaro quien más ha sonado como sucesor de la dinastía familiar es el actual gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, que está al mando del Estado más rico de Brasil y tampoco esconde sus aspiraciones presidenciales. La disputa está lejos de resolverse y los Bolsonaro están dispuestos a dar la pelea. Ya sea desde Washington o al interior de Brasil.

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La elección que puede poner freno a la agenda de Trump

Donald Trump / Archivo.

El próximo 3 de noviembre, Donald Trump enfrentará una prueba política clave de su segundo mandato. Las elecciones de medio término, las midterms, definirán el control de la Cámara de Representantes y parte del Senado, pero también medirán cuánto respaldo conserva y el margen para cercar sus límites en el poder.

  • Los republicanos llegan con mayoría en ambas cámaras, pero el escenario comienza a inclinarse hacia los demócratas. RealClearPolitics les otorga una ventaja de 51,1% frente al 42,8% republicano en la votación genérica para la Cámara. Si recuperan el control, Trump enfrentará un Congreso menos dispuesto a respaldarlo, y si conquistan también el Senado podrían instalar un contrapeso más efectivo.
  • La campaña se ha convertido en un plebiscito sobre el propio Trump, quien se ha adjudicado un inusual protagonismo en medio de una baja histórica con 32% de aprobación. Aunque su nombre no aparece en la papeleta, el mandatario ha desplegado una intensa agenda de campaña, con mítines diarios, llamados explícitos a sus seguidores a votar como si él mismo estuviera en juego y las conocidas descalificaciones a sus adversarios.

A este escenario se suma el retorno de Barack Obama a la primera línea, en apoyo de los candidatos demócratas. En sus discursos ha cuestionado el manejo económico, los aranceles y la guerra con Irán, que calificó de “innecesaria”, y se ha burlado abiertamente de Donald Trump y de su secretario de Defensa, Pete Hegseth. Su reaparición busca movilizar al electorado y mostrar los comicios como una oportunidad para limitar al mandatario, pero además rompe con la tradición de no intervención en política contingente de los expresidentes de Estados Unidos, lo que demuestra lo confuso que está el escenario y lo cruciales que son estas elecciones, pues ahí está el elefante en el cuarto del cual todos parecen hacer caso omiso: si los demócratas consiguen el control absoluto del Senado, todo indica que habrá un proceso de impeachment en contra de Trump.

Mientras los demócratas buscan capitalizar el descontento, Trump también acudió al libreto tradicional de la ultraderecha, intentando desacreditar el proceso electoral. “Cualquiera que denuncie fraude electoral en las elecciones pasadas, o en las próximas elecciones de medio término de 2026, recibirá 1.000.000 de dólares tras el arresto y la condena de quienes hayan cometido el fraude“, dijo en su plataforma Truth Social.


Hasta aquí llega esta edición de +Política. Si tienen algún comentario, duda o información que quieran compartir, pueden escribirnos a maspolitica@elmostrador.cl.

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