Investigación
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Compra anónima de aviones F-35 a EE.UU.: Defensa no confirma ni descarta que sea Chile
El Departamento de Guerra estadounidense anunció que había vendido los aviones a un país que no se reveló. En Santiago indicaron que las compras de Defensa son reservadas, pero que “en el caso específico del F-35, nuestro país no tiene restricciones de parte de Estados Unidos para adquirirlo”.
Pese a que la noticia apareció perdida en medio de varios otros anuncios del mismo tipo, subidos el 9 de junio pasado en la web del Departamento de Guerra de Estados Unidos, generó de inmediato reacciones en las redes sociales chilenas.
Se trataba de un anuncio indicando que dos de las sociedades de la fabricante de aviones Lockheed Martin (Lockheed Martin Corp. y Lockheed Martin Aeronautics Co.) recibieron un avance de 153.9 millones de dólares con el fin de comprar los materiales, partes y componentes para comenzar a producir un total de 11 aviones F-35 Lightning II para un cliente “FMS” (sigla de Foreign Military Sales; es decir, venta militar a otro país) que no se identifica y que fue asignado por medio de un contrato directo, realizado a través del Comando de Sistemas Navales y Aéreos ubicado en Patuxent River, Maryland.
La fabricación de los aviones –agrega la comunicación– se realizará en varias ciudades de Estados Unidos y otros países: Fort Worth, Texas (59%); El Segundo, California (14%); Warton, United Kingdom (9%); Cameri, Italy (4%); Orlando, Florida (4%); Nashua, New Hampshire (3%); Baltimore, Maryland (3%); San Diego, California (2%); y otras ubicaciones fuera del Estados Unidos continental (2%), y debería estar terminada en diciembre de 2030.
Por cierto, dado el alto precio de los F-35 (una de cuyas unidades más avanzadas puede llegar a valer sobre 180 millones de dólares), se trata solo de un primer pago, una suerte de pie por un trato que en total debería acercarse a los 2 o 3 mil millones de dólares, si se tiene en cuenta que al valor unitario de cada nave es necesario sumar el entrenamiento, la mantención, las armas, las modificaciones a las pistas, etc.
Entre los comentarios que es posible ver en X, uno de ellos señala (sic) “y justo calza con la cantidad de F-5’s que tiene Chile…? Me puedo ilusionar?”.
Otro tuitero indica que “11 calza perfecto para Chile, es un primer lote de adquisición, entrenamiento y calza con lo que dijo el ministro de Defensa de reemplazar los F-5 hacia el 2030. Es muy probable que sea Chile, estoy un 90% seguro”, en referencia al hecho de que –como informó El Mostrador– el ministro de Defensa, Fernando Barros, recientemente anunciara la renovación de la flotilla de aviones F-5 que se encuentran en Punta Arenas, que son precisamente 11 (8 Northrop F-5E, monoplazas, y 3 F-5F Tiger II, biplazas).
En los mismos comentarios alguien más dice que se trata de dineros destinados a la compra de F-35 para Bélgica o países asiáticos, pero Saito World –uno de los canales de temas de defensa más vistos de Argentina– especula con la primera opción e indica que, si bien hay varios países que podrían ser compradores, “hay uno que genera una cantidad inquietante de coincidencias: Chile”.
Asimismo, agrega que, si efectivamente se tratara de la FACH, “Sudamérica entraría a una categoría tecnológica que ningún país de la región ha alcanzado jamás”, dado que estos son aviones jet de quinta generación, algo que ningún país de la región posee, y que el contrato anunciado por el Pentágono es solo “la primera señal visible” de algo que se vendría negociando desde antes, indicando como pistas al respecto lo que sucedió durante la última FIDAE, cuando dos F-35 Lightning II fueron reabastecidos en pleno vuelo por un KC-135 y el momento en que uno de los F-35 rodó por la pista de Pudahuel con una bandera chilena sobre su tablero de instrumentos, imágenes que fueron difundidas por la cuenta de X del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

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La versión de Defensa
Frente a todo ello, El Mostrador pidió al Ministerio de Defensa pronunciarse al respecto y confirmar o descartar que Chile sea el anónimo comprador de los 11 nuevos F-35. Sin embargo, dicha secretaría de Estado se limitó a indicar que “en Chile, las compras de armamento y material bélico por parte de las Fuerzas Armadas tienen un carácter reservado, por motivos de seguridad y defensa nacional”, agregando que “en todo caso, Chile suele informar sus procesos de adquisiciones oportunamente y, en el caso específico del F-35, nuestro país no tiene restricciones de parte de Estados Unidos para adquirirlo”.
Asimismo, se consultó a la misma repartición si estaban ya determinadas las opciones de reemplazo de los F-5 y el presupuesto destinado a ello, frente a lo cual la respuesta fue un poco menos críptica: “Siendo las compras militares procesos de largo aliento, que requieren varias etapas de análisis y estudio, y que son permanentes dentro de las ramas de la Defensa involucradas y el Ministerio de Defensa, podemos señalar que como posibles reemplazos de nuestros aviones F-5, que cumplieron 50 años de uso, están presentes todas las actuales y futuras ofertas de la industria aeronáutica internacional. Una vez definido el modelo, además, se definirá el presupuesto a invertir en este proceso”.
Al respecto, una fuente vinculada al mundo de la defensa indicó que la última respuesta debe leerse entendiendo que “si efectivamente Chile está decidido a comprar aviones F-35, eso no significa que estos vayan a ser los reemplazos de los F-5, pues lo más lógico sería que, de llegar a contar con F-35, estos sean destinados a la primera y la quinta brigadas aéreas (Iquique y Antofagasta, respectivamente), que es la zona de frontera más caliente que tiene Chile, y que los F-16 Block 15, los más antiguos, sean destinados a la Base Aérea de Chabunco, en la Cuarta Brigada Aérea (Punta Arenas), con el fin de cumplir las funciones que realizaban allí los F-5”.
Otra fuente experta en la materia, en tanto, aseveró que efectivamente la compra de los F-35 “es algo que está en carpeta”, pero descartó que se haya avanzado algo en ese sentido, dado el alto costo que tienen los cazas estadounidenses y debido a que –según explicó– en este momento hay otras prioridades en la FACH.
La principal de ellas es la construcción y entrega (hacia 2028) por parte de la Empresa Nacional Aeronáutica (Enaer) de 33 unidades del avión de entrenamiento Pillán II (cuyo proyecto completo implica una inversión de 142 millones de dólares, un poco menos que el “pie” que el misterioso comprador entregó por el inicio de los trabajos en torno a los F-35).
Otra de las prioridades es el reemplazo de los aviones de carga Hércules C-130, también fabricados por Lockheed Martin y que tienen cerca de 54 años de servicio.
Según el portal Defensa.com, desde la última FIDAE que la FACH ha estado recibiendo ofertas destinadas a la renovación de los Hércules, incluyendo a la Lockheed Martin, que quiere vender el C-130J Súper Hércules; a la italiana Leonardo, con su modelo C27J Spartan; y a la brasileña Embraer, con el KC 390 Millenium, que muchos consideran como una opción que lleva delantera, pues aunque su costo (entre 80 y 90 millones de dólares por unidad) es semejante al del Súper Hércules, el mundo de la Defensa es un mundo de señales y, en ese sentido, para nadie pasó inadvertida la foto que, durante la FIDAE, se tomaron al interior de uno de esos aviones el ministro de Defensa y el Presidente José Antonio Kast, quien, de hecho, sostenía un modelo a escala de un KC 390, imagen que fue difundida por la Presidencia de la República.

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