<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" >

<channel>
	<title>El Mostrador &#187; John Müller</title>
	<atom:link href="http://www.elmostrador.cl/autor/johnmuller/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.elmostrador.cl</link>
	<description>El primer diario digital de Chile - Noticias, reportajes, multimedia y último minuto</description>
	<lastBuildDate>Mon, 21 May 2012 06:07:49 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.6</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Paisaje después de la batalla</title>
		<link>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/11/12/paisaje-despues-de-la-batalla/?utm_source=rss&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=RSS</link>
		<comments>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/11/12/paisaje-despues-de-la-batalla/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Nov 2010 05:43:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>John Müller</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blogs y Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones en la ANFP]]></category>
		<category><![CDATA[Harold Mayne-Nicholls]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elmostrador.cl/?p=125730</guid>
		<description><![CDATA[Lo que realmente no entiendo es por qué Harold Mayne-Nicholls se ha dejado birlar el cargo de esta manera. Por qué ha preferido un buen fusilamiento al estilo de Diego Portales antes que negociar con los dirigentes del fútbol que era lo más lógico. Aunque el fútbol mueva a las masas, aquí no estaba en juego el régimen constitucional ni la tarea de doblegar a los espadones.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay muchas cosas que no entiendo de la elección de Jorge Segovia como presidente de la  ANFP. La principal no es la deslealtad de Segovia que un día promete una cosa y al siguiente hace otra. Tampoco es la avaricia de los dirigentes del fútbol chileno, la cual presupongo porque son humanos y no ángeles.</p>
<p>Pero lo que realmente no entiendo es por qué Harold Mayne-Nicholls se ha dejado birlar el cargo de esta manera. Por qué ha preferido un buen fusilamiento al estilo de Diego Portales antes que negociar con los dirigentes del fútbol que era lo más lógico. Aunque el fútbol mueva a las masas, aquí no estaba en juego el régimen constitucional ni la tarea de doblegar a los espadones.</p>
<p>Porque Harold es recto y honrado, me dirán. Es verdad, eso me consta. Pero trabaja hace mucho para la FIFA y está acostumbrado a  tratar con dirigentes a los que yo no les compraría un auto usado.</p>
<p>De hecho, en la  FIFA hay personajes infinitamente menos dotados, como el español Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, un hombre que ni siquiera habla tantos idiomas como Harold y cuya mayor aportación al castellano ha sido la palabra “fúrgol”, pero que ha conseguido atornillarse al puesto con éxito desde 1988 hasta hoy.</p>
<div class="news-quote alignleft">  <blockquote> La inflexibilidad ha sido un rasgo de inmadurez que nos va a pesar a todos, porque sobre todo creo que cuatro años más de Mayne-Nicholls habrían sido excepcionales para cambiarle la cara al fútbol de Chile y esta vez no ganó el mejor.</blockquote></div>
<p>Es antipático ser crítico con quien ha sido investido como héroe popular. Por eso se multiplican las explicaciones conspirativas. Hermógenes Pérez de Arce insiste que La Moneda ha estado metida a fondo en el asunto, basándose en una conversación de centro de padres y apoderados. ¿Qué mejor explicación en un país como Chile que achacarle al jefe de Estado la intervención electoral en la ANFP? Piensa mal y acertarás, dice el refrán.</p>
<p>Pero esta vez no acabo de creerlo. Seguro que hay gente en La Moneda que ha disfrutado con la caída de Harold, pero me parece una respuesta fácil. Entre otras cosas, porque sospecho que Harold  ha sido víctima de sus propios errores y de querer más a su proyecto que a sí mismo.</p>
<p>Mayne-Nicholls citó a Pancho Mouat en su despedida para evocar a los “poderosos” que causaron su derrota. Podía haber citado el mito de Ícaro, que por admirar tanto sus alas voló muy cerca del sol y se le derritieron.</p>
<p>Ha tenido tan escaso reflejo en los medios chilenos la postura crítica hacia la inflexibilidad del Presidente saliente que no me extraña que Mayne-Nicholls no se diera cuenta, como me dice un buen amigo, de que “una votación de 32 personas no es una elección popular, sino una negociación”.</p>
<p>Es posible que el proyecto de Harold fuera muy eficaz a la hora de exorcizar los errores que el fútbol chileno cometió hasta 2007, pero también es cierto que las legítimas pretensiones de los dirigentes para influir en el reparto de los fondos del Canal del Fútbol (CDF) estaban ahí y él no las atendió. Es simplista pensar que unos eran los buenos y los otros malos. Nadie le pedía que se aviniera a una componenda secreta. Podía haber negociado desde la transparencia.</p>
<p>Pero Harold se sintió legitimado por sus resultados, respaldado por la opinión pública (que no votaba) y por la prensa (que tampoco lo hacía). La guinda del apoyo mediático la proporcionó la generosa muestra de lealtad de Marcelo Bielsa (que tampoco votaba) que unió su destino al suyo.</p>
<p>Harold, además, ha sentido las espaldas bien cubiertas porque todo el mundo sabe que Joseph Blatter, el presidente de FIFA, siente predilección por él. Le dio voz en la influyente comisión que decide las sedes de las futuras copas del mundo que ahora está en el disparadero por las recientes denuncias de <em>The Times</em> sobre corrupción en su seno.</p>
<p>Yo lamento que Harold haya perdido. Sobre todo porque los que le han vencido no le llegan ni a la suela de los zapatos en honradez, preparación, calidad humana y conocimiento del fútbol.</p>
<p>Lo lamento porque Mayne-Nicholls, que fue mi compañero de curso en la Escuela de Periodismo de la U.  Católica, es el primer líder no político de mi generación al que la sociedad civil le dejó algo importante en sus manos y él correspondió a esa confianza de una manera que me llena de orgullo.</p>
<p>Hasta donde recuerdo, Harold amaba la fotografía y, por alguna razón, esta vez la foto le salió desenfocada y demasiado contrastada. Se perdieron los grises y los tonos medios que son tan valiosos en la vida.</p>
<p>Creo que la inflexibilidad ha sido un rasgo de inmadurez que nos va a pesar a todos, porque sobre todo creo que cuatro años más de Mayne-Nicholls habrían sido excepcionales para cambiarle la cara al fútbol de Chile y esta vez no ganó el mejor.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/11/12/paisaje-despues-de-la-batalla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>96</slash:comments>
		<media:content url="http://www.elmostrador.cl/media/2010/11/harold_130x130.jpg" medium="image" height="130" width="130" />
	</item>
		<item>
		<title>En el nombre del padre</title>
		<link>http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/11/02/en-el-nombre-del-padre/?utm_source=rss&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=RSS</link>
		<comments>http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/11/02/en-el-nombre-del-padre/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Nov 2010 05:44:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>John Müller</dc:creator>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[País]]></category>
		<category><![CDATA[ANFP]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Segovia]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad Internacional SEK]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elmostrador.cl/?p=123297</guid>
		<description><![CDATA[Jorge Segovia se enfrentó a su progenitor, Felipe Segovia, porque su visión de la empresa familiar diferían: mientras el patriarca del clan veía un proyecto educativo, el mandamás de Unión Española sólo un negocio muy rentable. En este artículo el director adjunto del diario hispano El Mundo cuenta las querellas internas de la institución SEK y aspectos desconocidos del ahora candidato a la presidencia de la ANFP.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La empresa familiar española es habitualmente un campo de batalla entre padres e hijos. Ahí está el caso muy actual de galletas Gullón, que emplea a casi todo el pueblo de Aguilar de Campoó, donde tres hijos se han enfrentado a las decisiones de la matriarca, María Teresa Rodríguez. O el del Grupo Eulen, que tiene la friolera de 90 mil trabajadores, donde  los hijos se han enfrentado a David Álvarez, fundador de esta empresa, porque éste ha decidido dar un papel relevante en los negocios a su nueva esposa, su secretaria de toda la vida.</p>
<p>Pero estas batallas han tenido sus precursores  y uno de ellos ha sido Jorge Segovia Bonet, presidente de la Institución Internacional SEK y propietario del club Unión Española, quien aspira ahora a presidir el fútbol chileno. Segovia tuvo una durísima disputa con su familia a comienzos de los años 90’. Incluso llegó a demandar la declaración de incapacidad legal por supuestos problemas mentales de su padre, Felipe Segovia Olmo, en su intento de regir los destinos del grupo educativo SEK (San Estanislao de Kotska).</p>
<p>La Institución Educativa SEK es una de las empresas más respetadas de España. Sus colegios figuran, habitualmente, entre los 10 mejores del país. Son colegios privados, bilingües, con avanzados sistemas educativos, que ofrecen el llamado Bachillerato Internacional y sin ningún tipo de subvención estatal. Son un proyecto educativo y cultural que la familia Segovia comenzó en 1935, cuando Felipe Segovia Martínez y su esposa Carmen Olmo adquirieron el primer SEK, fundado en 1892, y que en 1920 se estableció en las proximidades de la madrileña estación de Atocha.</p>
<p>En 1958, el hijo de ambos, Felipe Segovia Olmo, se hizo cargo de la empresa. Su llegada se hizo notar por varias vías: mejoró el sistema pedagógico, logró la homologación internacional de su colegio y comenzó a fundar nuevos establecimientos bajo los criterios de colegios vanguardistas, con amplios espacios deportivos e instalaciones modernas.</p>
<p>Segovia incorporó a sus hijos, Jorge y Nieves, a la empresa familiar. En 1982, Jorge Segovia ya tenía responsabilidades en el SEK. El proyecto incluía, entonces, tres colegios en Madrid y uno en Dublín (Irlanda). En 1983 se inauguró el colegio SEK de Chile, que sería a la postre la manzana de la discordia.</p>
<div class="news-quote alignleft">  <blockquote> Personas próximas a Diego de Alcázar, propietario del IE, afirman que el proyecto universitario de Jorge Segovia era ruinoso, que había acumulado muchísimas deudas y que no cobró una gran cantidad porque la operación se zanjó asumiendo sus numerosas deudas.</blockquote></div>
<p>En la década de los 80 se crearon colegios en Ecuador (Quito y Guayaquil), Miami, Panamá, Asunción, Costa Rica  y Galicia. Y en 1989 se produjo  la ruptura entre padre e hijo, coincidiendo con la fundación de la Universidad Internacional SEK en Santiago de Chile. Mientras el patriarca de los Segovia consideraba prematuro fundar una universidad y seguir expandiendo su marca internacionalmente llevados por el puro afán de lucro, Jorge Segovia Bonet creía que era imprescindible aprovechar la liberal legislación educativa chilena para crear su primera universidad y seguir abriendo franquicias del SEK por todo el mundo.</p>
<p>La batalla entre Jorge Segovia y su padre, la libró en solitario en su familia. Ni su madre, María Rosa Bonet, ni su hermana Nieves, le acompañaron en su aventura. La incompatibilidad desembocó en una partición: Jorge Segovia se quedó con el proyecto en América Latina y su padre con el SEK español. En 1990 comenzaron a navegar separados. La Institución Educativa SEK en manos de la familia Segovia y la Institución Internacional SEK en manos del primogénito.<br />
&#8220;Jorge modernizó el proyecto, se rodeó de un equipo más joven y dinámico. Toda la expansión en América Latina la hicimos él y seis personas más&#8221;, afirma uno de sus colaboradores más próximos.<br />
Pero el capítulo más amargo de la lucha familiar sería a propósito de la ansiada universidad. Aprovechando que la  ley de universidades privadas en España se elaboraba a paso de tortuga, Jorge solicitó permiso a las autoridades para fundar un centro de estudios superiores en la ciudad de Segovia que fuera filial de la Universidad SEK de Chile y respondiera sólo y exclusivamente ante éste.</p>
<p>La Universidad SEK de Segovia comenzó a operar en 1997. Pero su padre, que ya tenía diseñada la Universidad SEK de España, le disputó la denominación. Las querellas se multiplicaron. Fue entonces cuando Jorge pidió que se declarara &#8220;la inhabilitación de su progenitor por problemas mentales&#8221;, como publicó el diario El Mundo el 30 de enero de 2001. Finalmente el padre perdió la batalla legal y cuando fundó su universidad genuinamente española tuvo que bautizarla Universidad &#8216;Camilo José Cela&#8217;.</p>
<p>Jorge Segovia vendió el 80% de su Universidad SEK española en septiembre de 2006. Fue adquirida por el Instituto de Empresa (IE), una organización que tiene uno de los dos MBA (master en administración de empresas) más reputados de España. La cifra que cobró es un secreto de Estado. Personas próximas a Diego de Alcázar, propietario del IE, afirman que el proyecto universitario de Jorge Segovia era ruinoso, que había acumulado muchísimas deudas y que no cobró una gran cantidad porque la operación se zanjó asumiendo sus numerosas deudas. En 2009, Segovia se deshizo del 20% restante y salió de la Universidad SEK que ahora ha sido rebautizada.</p>
<p>Como el tiempo lo cura todo, personas próximas a la familia Segovia aseguran que las malas relaciones de Jorge y su padre se han ido recomponiendo. Felipe Segovia Olmo recibió en 2003 la Medalla al Mérito del Trabajo de España y es un educador reconocido y admirado casi unánimemente. Su esposa, María Rosa Bonet, se ha revelado como una notable empresaria que ha creado un emporio de servicios complementarios para sus colegios (comidas, transportes, etc.) que le han venido como anillo al dedo. La calidad de los centros que ahora dirige su hija Nieves Segovia, que se han expandido por Cataluña, Almería y Los Alpes franceses, es indiscutida en España.</p>
<p>Una prueba de ellos es que los Segovia no han cesado de asociar el SEK con figuras de calidad: Camilo José Cela fue patrono de su universidad, el famoso cocinero Ferrán Adriá tiene allí una cátedra que Harvard ha imitado, y el dirigente olímpico José Antonio Samaranch también unió su nombre al del SEK. ¿Dónde estudian los infantiles del Real Madrid? En el colegio SEK, por expresa decisión del presidente blanco, Florentino Pérez.</p>
<p>No sucede lo mismo con la Institución Internacional SEK, cuya calidad es cuestionada. &#8220;El padre temía echar agua a la leche al crecer muy rápido y es lo que al final le ha pasado al hijo&#8221;, afirma un amigo de la familia que prefiere no dar su nombre para no reabrir viejas heridas.  El registro histórico, sin embargo, no ha olvidado las querellas del hijo contra el padre que han quedado como una cicatriz y una marca de su carácter.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/11/02/en-el-nombre-del-padre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>85</slash:comments>
		<media:content url="http://www.elmostrador.cl/media/2010/11/josegovia_130x130.jpg" medium="image" height="130" width="130" />
	</item>
		<item>
		<title>La curva de aprendizaje de Chile</title>
		<link>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/03/04/la-curva-de-aprendizaje-de-chile/?utm_source=rss&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=RSS</link>
		<comments>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/03/04/la-curva-de-aprendizaje-de-chile/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Mar 2010 05:44:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>John Müller</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blogs y Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Michelle Bachelet]]></category>
		<category><![CDATA[Terremoto en Chile]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elmostrador.cl/?p=36704</guid>
		<description><![CDATA[Se puede excusar el lenguaje frívolo o la burocrática respuesta de  La Moneda a  la ayuda internacional que acudió generosa y se encontró con una puerta en las narices, pero no se puede excusar el retraso a la hora de garantizar la seguridad en las VII y VIII regiones.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La presidenta Michelle Bachelet ha respondido (el miércoles) a casi todas las críticas provocadas por el terremoto, excepto a una, quizás la más importante: ¿Por qué le tembló la mano a la hora de dictar el estado de excepción constitucional y de desplegar al Ejército en las ciudades más afectadas?</p>
<p>Esta incógnita no encierra una simple crítica política o periodística. Para mí, desde la distancia, es crucial y puede definir el futuro de Chile, porque demuestra cuál es el estado de su curva de aprendizaje. Tengo la sensación de que esta enorme catástrofe ha dejado al país en una delicada tesitura: puede suponer el inicio de una reconstrucción eficaz que lleve a Chile a un futuro próspero o abrir la senda de una pronunciada decadencia.</p>
<p>El terremoto del 27 de febrero y los maremotos posteriores destruyeron, según los cálculos mas optimistas, el 10% del Producto Interior Bruto de Chile (unos 17 mil millones de dólares). La organización de evaluación de daños Eqecat estimó que el coste material de la tragedia oscilará entre 15 mil y 30 mil millones de dólares. El presidente electo, Sebastián Piñera, ha manejado una cifra similar.</p>
<div class="news-quote alignleft">  <blockquote> Desgraciadamente, las multinacionales ya han tomado nota de esta secuencia catastrófica que ha vivido Chile. Así es de frío el dinero.</blockquote></div>
<p>Pero el peor legado de esta catástrofe es que ha puesto en evidencia cuál es el verdadero riesgo-país de Chile. Este no reside en su sistema político o en su economía, sino en el castigo de una Naturaleza ingobernable que probablemente se vuelva a manifestar con esta misma crudeza dentro de 20 o 25 años. La única manera de neutralizar este factor o al menos aminorar sus efectos es demostrando que hemos aprendido algo de tragedias anteriores. Pero eso no ha ocurrido.</p>
<p>Cuando Amaro Gómez-Pablo comenzó a retransmitir el saqueo del supermercado Líder de Concepción recordé que debido al terremoto de marzo de 1985 comprobé que la legislación chilena del estado de catástrofe permitía el fusilamiento <em>in situ</em> de aquellos que fueran sorprendidos saqueando o en actos de pillaje. Me pareció una medida extremadamente severa y la atribuí a la arbitrariedad en que vivíamos en aquellos años. Sin embargo, pronto un jurista me hizo ver que esa ley databa del terremoto de 1939 y quizás de antes.</p>
<p>No pretendo promover el fusilamiento de nadie, pero esta norma jurídica era fruto de un aprendizaje práctico de la sociedad chilena. Quizás hoy la medida, por su exagerada dureza, nos parezca extemporánea, pero eso mismo debería hacernos ver que allí estaba la constatación de que nuestros abuelos ya sabían que hay una relación bastante frecuente entre catástrofe y pillaje. Por alguna razón esto, que fue aprendido dolorosamente en 1939, en 1960 y en 1985, fue ignorado esta vez por el Gobierno. No quisiera pensar que el Ejecutivo no quiso declarar el estado de excepción y desplegar al Ejército por temor a que se produjera un reflejo de hace más de 20 años. ¡Eso sí que sería vivir instalado en la ideología y en el pasado!</p>
<p>La Presidenta, que es médico, no supo diagnosticar la crisis con exactitud precisamente en un asunto que era de su exclusiva competencia. Salió el sábado ofreciendo aspirinas cuando tenía entre manos una grave fractura. No sólo una fractura tectónica, sino una fractura expuesta donde se veía el hueso de las desigualdades sociales y de las ligerezas con que Chile se ha ido haciendo trampas en los últimos años. La quebradura ha dejado a la vista la frivolidad de algunos ministros que jugaban minutos de descuento y la desvergüenza de quienes pusieron arena donde había que poner acero y después dicen que los edificios torcidos son como la  Torre de Pisa.</p>
<p>Pero la gestión de la crisis estaba en manos del Gobierno. Se puede excusar el lenguaje frívolo o la burocrática respuesta de  La  Moneda a  la ayuda internacional que acudió generosa y se encontró con una puerta en las narices, pero no se puede excusar el retraso a la hora de garantizar la seguridad en las VII y VIII regiones. Sobre todo cuando se acababa de comprobar en Haití que sin seguridad no hay ayuda humanitaria posible.</p>
<p>Como tampoco se puede excusar el diálogo obtuso entre la  Marina y Onemi, utilizando medios de comunicación impropios, que condujo a la desactivación de la alerta de maremoto. No es serio que la Presidenta se limite a valorar la testosterona desplegada por el jefe marino para admitir un fallo. Estos errores se pagan con dimisiones. El Estado tiene la obligación de garantizar que estas instituciones funcionaran con los más altos estándares.</p>
<p>Desgraciadamente, las multinacionales ya han tomado nota de esta secuencia catastrófica que ha vivido Chile. Así es de frío el dinero. Es verdad que pese a los huracanes, Miami es una ciudad atractiva para el capital global. Pero también es verdad que temporada tras temporada mejoran las medidas de alerta temprana, la organización cívica y hasta los seguros, que viven de la desgracia ajena, se han refinado hasta extremos de gran complejidad. Hay un aprendizaje comprobado.</p>
<p>Entiendo que muchos chilenos estén hartos de la crítica. El estrés social y el sufrimiento ha sido extremo, pero ésta es la única forma de aprender de las tragedias y de que todas esas injustas muertes no hayan sido inútiles. Callar ahora sería irresponsable.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/03/04/la-curva-de-aprendizaje-de-chile/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>239</slash:comments>
		<media:content url="http://www.elmostrador.cl/media/2010/03/bachelet1_130x130.jpg" medium="image" height="130" width="130" />
	</item>
		<item>
		<title>Un país no es una empresa</title>
		<link>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/02/24/un-pais-no-es-una-empresa/?utm_source=rss&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=RSS</link>
		<comments>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/02/24/un-pais-no-es-una-empresa/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Feb 2010 05:42:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>John Müller</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blogs y Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Gabinete]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián Piñera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elmostrador.cl/?p=34856</guid>
		<description><![CDATA[Se han publicado decenas de comentarios desmenuzando la composición del supercualificado gobierno de Sebastián Piñera. Pero nadie ha citado una de las obras más fundamentales sobre el asunto: el ensayo A country is not a company (Un país no es una empresa) de Paul Krugman. La cuestión central es “la forma de pensar”, dice el Premio Nobel. Y cita dos casos donde la sabiduría de un hombre de negocios conduce a errores.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se han publicado decenas de comentarios desmenuzando la composición del supercualificado gobierno de Sebastián Piñera. Algunos han sido razonables y ajustados a los hechos (Patricio Navia) y otros han sido demagógicos y hasta poéticos (Patricio Hales). Pero <strong>nadie ha citado una de las obras más breves, claras y fundamentales sobre el asunto: el ensayo <em>A country is not a company</em> (Un país no es una empresa) publicado por Paul Krugman</strong> en 1996 en la Harvard Business Review, un trabajo muy poco difundido en castellano.</p>
<p>Krugman, que escribió este artículo cuando el empresario Ross Perot arrasaba como fenómeno político en EEUU, comienza recordando que los estudiantes de Administración de Empresas normalmente son buenos en Economía, pero piensan que ese conocimiento les servirá de poco para dirigir sus negocios. “Lo contrario”, dice el Premio Nobel de 2008, “también es verdad: <strong>lo que la gente aprende de dirigir negocios no les ayuda nada a formular una política económica”.</strong></p>
<p>La cuestión central es “la forma de pensar”, dice Krugman. Y <strong>cita dos casos donde la sabiduría de un hombre de negocios conduce a errores</strong>: la relación entre exportaciones y empleo, y el vínculo entre la inversión extranjera y la balanza comercial.</p>
<p>En el primer caso, los empresarios creen que la expansión del comercio mundial produce un crecimiento del empleo. Sin embargo, los economistas no piensan que esto se pueda expresar en estos términos. Krugman concluye que los cambios en las exportaciones e importaciones tienen poco efecto sobre el empleo global.</p>
<p>Otro ejemplo es la relación entre la inversión extranjera y la balanza comercial. Imaginemos –dice Krugman- que cientos de multinacionales deciden que un país es el sitio ideal para fabricar un producto e invierten miles de millones en ese país. ¿Qué ocurre con la balanza comercial? Los empresarios, casi sin excepción, creen que el país tendrá un superávit comercial. Generalmente no le creen a los economistas cuando les dicen que ese país tendrá grandes déficit.</p>
<div class="news-quote alignleft">  <blockquote> “Los principios generales sobre la dirección de una economía son diferentes –no difíciles de comprender, pero diferentes- de aquellos que se aplican a los negocios”, dice Krugman. Por eso, ser ministro de Trabajo no es lo mismo que ser experto en Recursos Humanos. </blockquote></div>
<p>“(Los hombres de negocios) piensan en sus propias compañías y se imaginan qué ocurriría si su capacidad de producción se viera súbitamente incrementada. Claramente sus empresas venderían más y comprarían menos. A nivel de un país eso significa que tendrás superávit. Los economistas saben que la verdad es la contraria, porque la balanza comercial es parte de la balanza de pagos y el balance global de los pagos de un país debe tender a ser cero. Por supuesto que existen los déficit y los superávit. Puede que se importe más que lo que se exporte. Pero al final ese desequilibrio debe reflejarse en la cuenta de capital”.</p>
<p>¿Por qué estas apreciaciones tan distintas? Krugman ensaya varias explicaciones. Una es que <strong>la economía de un país es mil veces más compleja que la de una empresa.</strong> “Una economía nacional debe ser dirigida sobre la base de principios generales, no de estrategias particulares”, afirma.</p>
<p>Y <strong>lo que pasa es que los ejecutivos son proactivos</strong>, no se están quietos. Les cuesta sacar las manos de la economía, les parece una irresponsabilidad no planificar el futuro y dejarlo en manos de la iniciativa de otros. “Por eso”, dice Krugman, “la idea de que el mejor gobierno económico casi siempre consiste en fijar un buen marco (de reglas del juego) y después dejar que funcione no tiene sentido para los hombres de negocios”. Su instinto, añade, es, como decía Ross Perot, “levantar el capó y tratar de arrancar  el motor”.</p>
<p>El premio Nobel también denuncia lo que llama <strong>“el síndrome del gran hombre”</strong>, que en el mundo científico ocurre cuando un especialista en un campo determinado desarrolla opiniones fijas sobre asuntos que no le competen o que no entiende. <strong>“Esto es muy difícil de aceptar por un empresario, especialmente si ha tenido éxito”</strong>.</p>
<p>“Los principios generales sobre la dirección de una economía son diferentes –no difíciles de comprender, pero diferentes- de aquellos que se aplican a los negocios”, dice Krugman. Por eso, ser ministro de Trabajo no es lo mismo que ser experto en Recursos Humanos.</p>
<p>Finalmente, Krugman afirma que hay dos cuestiones que diferencian a un político de un empresario: <strong>su concepción del mundo</strong> y <strong>el tipo de feedback que recibe</strong>. En relación al primero, los empresarios tienden a ver el mundo como una interrelación de sistemas abiertos. Lo ven desde su empresa, que compra, vende, se relaciona con todos o no, crece o se achica según las circunstancias. En cambio, un político o un analista económico tienden a concebir sistemas cerrados que producen juegos de suma cero, donde lo que uno gana lo pierde otro. Tienen, en definitiva, la prevención del conflicto (un asunto que para un empresario resuelve el mercado) mucho más presente</p>
<p>Y en cuanto al <em>feedback</em>, alguno de los ministros <em>in péctore</em> ya ha podido experimentar en carne propia con este asunto. <strong>La calidad del <em>feedback</em> empresarial no tiene nada que ver con la de un político.</strong> Como empresario puedes rescindir contratos, despedir a un empleado flojo o tragarte las quejas de un consumidor disconforme al que le tienes que sustituir el producto. En cambio, si eres ministro y anuncias un nuevo impuesto a la gasolina, lo más probable es que al día siguiente te amenacen con un paro del transporte. Y en Chile, y con su historia, ya sabemos lo que significa un paro del transporte.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/02/24/un-pais-no-es-una-empresa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>64</slash:comments>
		<media:content url="http://www.elmostrador.cl/media/2010/02/gabinete-presentacion_130x130.jpg" medium="image" height="130" width="130" />
	</item>
	</channel>
</rss>
