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¿Verá la luz? Proyecto “Escucha su corazón” se estanca en medio de críticas y desmarques PAÍS Agencia Uno

¿Verá la luz? Proyecto “Escucha su corazón” se estanca en medio de críticas y desmarques

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La iniciativa que busca exigir la escucha de los latidos del embrión o feto antes de un aborto en tres causales no será priorizada por la Comisión de Salud. A las críticas de parlamentarios y organizaciones se sumó el retiro del patrocinio de la diputada RN Ximena Ossandón.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El proyecto “Escucha su corazón”, que obliga a escuchar los latidos del embrión o feto antes de acceder a un aborto en tres causales, quedó sin prioridad en la Comisión de Salud de la Cámara. Su presidente, Andrés Celis (RN), descartó ponerlo en tabla, mientras la iniciativa enfrenta cuestionamientos políticos y perdió el apoyo de una de sus patrocinantes.
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A casi un mes de su ingreso al Congreso, el proyecto de ley “Escucha su corazón” enfrenta un escenario adverso para continuar su tramitación. La iniciativa, que busca convertir en requisito la escucha de los latidos del embrión o feto antes de acceder a un aborto en las tres causales permitidas por la legislación chilena, no será priorizada por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados.

Pese a que el proyecto fue derivado a esa instancia el pasado 7 de julio, su presidente, el diputado Andrés Celis (RN), descartó incluirlo por ahora en la tabla de discusión.

“No creo que proyectos como este sean oportunos. Tampoco el Gobierno se ha comunicado conmigo para plantear que sea una iniciativa que deba priorizarse en la Comisión de Salud”, afirmó.

El parlamentario explicó que la comisión mantiene otros proyectos ingresados con anterioridad y que la iniciativa no cuenta con urgencia por parte del Ejecutivo.

Si bien Celis sostuvo que existen aspectos de la actual ley de aborto en tres causales que merecen ser revisados, estimó que la propuesta presentada no contribuye a esa discusión.

“Me gustaría que el debate se centrara, por ejemplo, en lo que está sucediendo con la causal número uno, cuando existe un peligro inminente para la vida de la madre, o en cómo se está aplicando actualmente la causal de salud mental. Ese sí es un debate que tiene fundamento y que hoy se está dando en la práctica”, señaló.

Asimismo, agregó que el Congreso debería concentrarse en otras prioridades y cuestionó el contenido de la iniciativa.

“Tal como está redactado, el proyecto no ayuda al debate y pone a mujeres que enfrentan situaciones tan complejas como una violación en una posición extremadamente difícil”, sostuvo.

La moción, impulsada por el diputado del Partido Nacional Libertario Cristóbal Urruticoechea junto a parlamentarios del Partido Republicano y de Renovación Nacional, ha generado críticas desde la oposición, especialistas y organizaciones sociales, que la consideran una forma de restringir el acceso al aborto en tres causales.

La diputada María Francisca Bello (FA), integrante de la Comisión de Salud, valoró que el proyecto no sea una prioridad para la instancia.

“Tenemos listas de espera históricas, una crisis en la atención primaria, hospitales con graves problemas de infraestructura y miles de familias esperando respuestas. Destinar tiempo a una iniciativa que no mejora la salud de las mujeres ni responde a una necesidad del sistema simplemente no es responsable”, afirmó.

También cuestionó que la propuesta sea presentada como un mecanismo para fortalecer el consentimiento informado.

“Lo que hace es incorporar una carga emocional como requisito previo para ejercer un derecho. Eso no es medicina basada en evidencia, es una forma de presionar a las mujeres desde la culpa”, señaló.

El proyecto también sufrió un revés político con el retiro del patrocinio de la diputada Ximena Ossandón (RN), decisión que fue oficializada mediante un oficio enviado a la Comisión de Salud.

Posteriormente, la parlamentaria explicó que firmó la iniciativa sin advertir que el texto convertía la escucha de los latidos en una condición obligatoria para acceder al procedimiento. Según indicó, creyó que se trataba únicamente de un ofrecimiento voluntario para las mujeres.

Ingresada el 25 de junio, la moción propone modificar el artículo 119 del Código Sanitario para que el médico informe a la paciente sobre la existencia de actividad cardíaca detectable y le ofrezca escuchar los latidos antes de la interrupción del embarazo.

Sin embargo, el proyecto establece además que, si la mujer rechaza ese ofrecimiento, el profesional deberá negarse a realizar el aborto. En la práctica, la escucha de los latidos pasaría a ser un requisito para acceder a la interrupción del embarazo por riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal o embarazo producto de una violación.

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