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Foto: AgenciaUNO
Matthei dinamita relato de unidad: “Aquí no hay coalición” y pronostica más choques con Republicanos
La excandidata presidencial echó por tierra la idea de una derecha cohesionada, acusó a Republicanos de actuar sin consultar a sus socios y advirtió que la disputa interna solo se agravará cuando comiencen a perfilarse las próximas candidaturas presidenciales.
La acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau no solo abrió una grieta entre Chile Vamos y Republicanos. Para Evelyn Matthei, simplemente dejó al descubierto una realidad que, según ella, el oficialismo ha intentado maquillar desde que asumió el gobierno de José Antonio Kast: la supuesta coalición de derecha no existe.
En una intervención cargada de críticas, la excandidata presidencial de Chile Vamos sostuvo que entre ambos sectores no hay coordinación política, ni espacios formales de decisión conjunta, ni siquiera confianza suficiente para procesar sus diferencias.
“Aquí no hay coalición”, sentenció Matthei en Radio Pauta. Y luego profundizó: “No hay ninguna instancia donde realmente se pongan de acuerdo los partidos, no hay ningún tipo de coordinación, no hay afectos y, por lo tanto, no hay forma de llegar a acuerdos cuando hay diferencias de opinión”.
Las declaraciones llegan en medio de la peor tensión entre Chile Vamos y Republicanos desde la instalación del gobierno. El detonante fue la acusación constitucional impulsada por el partido de Kast contra Grau, una ofensiva que dividió a la derecha y terminó enfrentando públicamente a parlamentarios que hasta hace poco compartían la misma vereda política.
Matthei apuntó directamente a ese episodio para demostrar su tesis.
“Llegan y presentan una acusación constitucional sin avisarle a nadie, sin consultarle a nadie. Después, si alguien osa votar en contra, lo revuelcan y lo acusan. ¿Eso es una coalición gobernante?”, cuestionó.
La exalcaldesa de Providencia incluso anticipó que las fricciones actuales son apenas una muestra de lo que viene. A su juicio, la convivencia entre ambos bloques no mejorará con el paso del tiempo, sino exactamente lo contrario.
“No va a ser nunca fácil”, afirmó. “Al final va a ser peor”.
Según su análisis, la disputa se agravará cuando comiencen a instalarse las próximas carreras presidenciales y parlamentarias dentro del sector.
“Esa tensión va a estar permanentemente y se va a hacer más difícil en la medida que el tiempo avance y le quede poco tiempo a este gobierno, y que empiecen a crecer los colmillos de las personas que quieren ser candidatos presidenciales”, advirtió.
Las declaraciones de Matthei se producen apenas horas después de un nuevo choque con el diputado republicano Agustín Romero, convertido en uno de los rostros más visibles del conflicto entre ambos sectores.
La disputa comenzó cuando Romero ironizó en X con el resultado obtenido por Matthei en la elección presidencial de 2025, escribiendo simplemente: “Quinto lugar…”. La respuesta de la exabanderada fue inmediata: “Hablemos de números y lugares cuando devuelva el dinero por las horas extras injustificadas”.
La controversia escaló durante los días siguientes. Romero afirmó posteriormente que Matthei “no es una figura relevante” para Republicanos, provocando una dura reacción de la bancada UDI, que exigió disculpas públicas y acusó al parlamentario de descalificar a una de las principales figuras históricas del partido.
Este martes, Matthei volvió a la carga y personalizó nuevamente sus cuestionamientos.
“Aquí hay dos cosas bien distintas: un diputado que está un poquitito fuera de su eje”, afirmó en referencia a Romero.
Luego retomó el episodio relacionado con las horas extraordinarias objetadas durante el paso del parlamentario por la Municipalidad de Santiago.
“¿Devolvió o no la plata que se llevó de un municipio? En su minuto eran 11 millones y medio de pesos; hoy son cerca de 15 millones. Las debiera devolver y no lo ha hecho. Esa es la pelea chica”, sostuvo.
Más allá de la disputa personal, Matthei dejó una definición política que probablemente resonará con fuerza dentro del oficialismo: mientras dirigentes de la UDI, encabezados por Pablo Longueira, exploran fórmulas para construir una alianza estable con Republicanos, ella duda que exista disposición al otro lado de la mesa.
“Longueira quiere formar una coalición. Estoy segura de que los republicanos no quieren una coalición”, afirmó.
Y remató con una advertencia que parece resumir el estado actual de la relación entre ambos sectores: “No puedes tener el mejor de ambos mundos, tener una coalición que te ayude en el Congreso y al mismo tiempo patearlos una y otra vez”.
Las palabras de Matthei llegan en un momento especialmente incómodo para la derecha gobernante. Lo que hasta hace unos meses era presentado como un bloque unido detrás del Presidente Kast comienza a exhibir señales de desgaste prematuro. Y la propia excandidata presidencial parece haber decidido dejar de disimularlo.
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