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Parlamentarios responden a Argentina por tesis “bioceánica”: “No puede arrogarse” salida al Pacífico
Desde Republicanos hasta la oposición cuestionaron al canciller argentino Pablo Quirno por definir a su país como “bioceánico” horas después de la cita Kast-Milei. Alejandro Riquelme rechazó sus dichos, Vlado Mirosevic advirtió que “ya no parece una casualidad” y Raúl Soto acusó “ingenuidad”.
Una respuesta transversal comenzó a tomar forma en el Congreso luego de que el canciller argentino Pablo Quirno definiera a Argentina como un país “bicontinental, bioceánico”. Desde el oficialismo hasta la oposición rechazaron cualquier interpretación que implique una proyección soberana trasandina hacia el Pacífico y algunos parlamentarios apuntaron directamente contra la conducción de la política exterior del Gobierno de José Antonio Kast.
La reacción adquirió mayor intensidad porque las palabras de Quirno fueron pronunciadas apenas horas después de la reunión bilateral entre Kast y Javier Milei en La Moneda, encuentro con el que ambos gobiernos habían buscado cerrar la reciente controversia en torno al Estrecho de Magallanes.
Desde el propio oficialismo, el diputado republicano por Magallanes Alejandro Riquelme fue categórico: “Rechazo categóricamente las declaraciones del canciller argentino. Argentina puede hablar de integración o corredores bioceánicos, pero eso es muy distinto a hablar de soberanía”.
Riquelme recordó que el Protocolo Adicional y Aclaratorio de 1893 estableció “expresamente que Chile no puede pretender punto alguno hacia el Atlántico y que Argentina no puede pretender punto alguno hacia el Pacífico”, principio que, agregó, también fue reiterado en la declaración presidencial suscrita por Eduardo Frei y Carlos Menem en 1998.
Para el parlamentario oficialista, además, el episodio no puede ser observado de manera aislada. “Lo preocupante es que ya se está haciendo costumbre que autoridades argentinas intenten reinterpretar, relativizar o directamente cuestionar tratados y acuerdos internacionales que resolvieron estas materias hace décadas. Los tratados no pueden respetarse solamente cuando resultan convenientes”, sostuvo.
Desde la oposición, el senador e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores Vlado Mirosevic (PL) también vinculó las palabras del canciller argentino con las controversias de las últimas semanas.
“Es el segundo incidente en menos de dos semanas, donde Argentina pone en cuestión la soberanía chilena”, afirmó.
A juicio de Mirosevic, la reiteración comienza a descartar que se trate simplemente de episodios aislados. “Esto ya no parece una casualidad, por el contrario, sucede justo cuando Milei cuenta con baja popularidad”, agregó.
El senador recalcó que “los límites y fronteras están claros, y Argentina no puede arrogarse una proyección marítima que no tiene al Pacífico”.
El diputado PPD Raúl Soto, también integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, llevó las críticas directamente hacia La Moneda y acusó errores en la estrategia seguida frente al gobierno de Milei.
“La política exterior de nuestro país está pecando de ingenuidad y amateurismo, especialmente en la relación bilateral con Argentina. La estrategia geopolítica de Argentina seguirá su curso y seguirá avanzando bajo la mirada permisiva, débil y errática del canciller y del presidente José Antonio Kast”, señaló.
Soto cuestionó particularmente la declaración conjunta suscrita tras el encuentro de ambos mandatarios. “La firma de una declaración que favorece los intereses de Argentina en gran medida, creo que fue un error y los hechos posteriores, como esta declaración del canciller declarando Argentina un país bioceánico, dan una muestra fehaciente de aquello”, sostuvo.
El diputado agregó que Argentina ni siquiera derogó “los dos decretos que relativizan la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes” antes de la firma del documento.
“El canciller y el presidente Kast tienen que dar cuenta al país de esta situación. Tienen la obligación de defender el interés de Chile y de los chilenos por sobre las afinidades políticas o personales entre mandatarios”, afirmó Soto.
Más dura fue la reacción del diputado socialista Nelson Venegas, también integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, quien hizo un balance crítico de la visita de Milei y los episodios ocurridos posteriormente.
“El presidente argentino vino a nuestro país, no firmó el decreto, humilló y se rió de gran parte de los chilenos. El presidente chileno no solo no dijo nada, sino que, además, lo imitó. Más tarde en la noche, el presidente argentino nos involucró en el conflicto de las Malvinas con los ingleses. Y luego, sale esta declaración”, sostuvo.
“La política exterior de este gobierno es nefasta, es pusilánime, es vergonzosa”, remató Venegas.
Las respuestas surgieron luego de que Quirno, entrevistado por el canal argentino América 24 (A24), abordara el proyecto del gobierno de Milei para construir una Base Naval Integrada en Ushuaia.
“Argentina es un país bicontinental, bioceánico”, afirmó el canciller, agregando que Buenos Aires debe “fortalecer su presencia en el Atlántico Sur porque es el camino a la Antártida”.
La declaración llegó después de que Kast y Milei difundieran un documento conjunto en el que reafirmaron que el régimen jurídico del Estrecho de Magallanes está determinado por los tratados de Límites de 1881 y de Paz y Amistad de 1984, que ambos gobiernos reconocieron como plenamente vigentes y definitivos, además de establecer la soberanía chilena sobre la totalidad del Estrecho.
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