PAÍS
La Ministra Steinert hablando en la Fiscalía Nacional el 29 de abril (Sebastián Beltrán/AgenciaUno)
El quiebre entre el Fiscal Nacional y la ministra Steinert
La distancia entre el jefe de los persecutores y varios fiscales hacia su excolega se explica por una serie de episodios. El más reciente es que una diputada dijo que la ministra de Seguridad metió presos a “Los Gallegos”, pero esta nada tuvo que ver con ese caso, algo que Steinert no ha desmentido.
Aunque intentó ser diplomático, el domingo antepasado el Fiscal Nacional, Ángel Valencia, en un programa de televisión, no pudo esconder su incomodidad frente a la pregunta de cómo era su relación con la ex Fiscal Regional de Tarapacá y actual ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert.
Mal que mal, se conocen desde hace muchos años, cuando ella era fiscal de la Zona Sur de Santiago y dirigenta nacional de la Asociación de Fiscales, de la cual Valencia era abogado. Posteriormente, Valencia, ya como Fiscal Nacional, la designó como Fiscal Regional de Tarapacá, luego de que Steinert –que en ese tiempo era Fiscal Jefe de Arica– quedara en la terna respectiva, en la cual también estaban Marco Antonio Flores y María Barrientos Herrera, una vez terminado el periodo constitucional del anterior Fiscal Regional de esa zona, Raúl Arancibia.
Steinert asumió su cargo el 16 de febrero de 2024, ocasión en la que dijo que “estoy muy orgullosa de ser elegida para dirigir la persecución penal durante los próximos ocho años y no voy a dormir si llega a ser necesario, ya que trae consecuencias inevitables a todo el país”.
No obstante, las relaciones amistosas entre ella y Valencia –reconocen varias fuentes consultadas– se quebraron rápidamente en enero pasado, cuando esta envió un mensaje al chat de fiscales regionales, poco antes de que se conociera su designación como ministra, informando que renunciaba al Ministerio Público.
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Las sospechas de que había una negociación previa y que esta pudo haberse producido mientras ejercía a plenitud como Fiscal Regional se confirmaron cuando la entonces vocera designada y hoy ministra de la Segegob, Mara Sedini, dijo que las conversaciones entre el Gobierno y Steinert no habían sido fruto de una improvisación, sino que era “una conversación que ya llevaba un buen tiempo”. Aunque posteriormente Sedini matizó esos dichos, en la Fiscalía Nacional quedó la convicción de que la primera versión era la cierta y que la independencia de Steinert se había visto comprometida.
Una persona cercana a Valencia relata, de hecho, que la situación generó “malestar” en el máximo jefe del Ministerio Público y en su entorno, donde se consideró la salida de Steinert como una mala señal.
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El episodio Peña
Las relaciones se enfriaron aún más después que se conociera –ya con Steinert posesionada de su nuevo cargo– el despido de la ahora exjefa de inteligencia de la PDI, Consuelo Peña, una mujer que empezó a trabajar en esas lides cuando aún era alumna de la Escuela de Investigaciones y en 1992 fue convocada, junto a otros estudiantes, a formar parte de la hoy desaparecida Brigada Investigadora de Organizaciones Criminales (BIOC), en medio de la indagatoria destinada a detener a la cúpula del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR-A).
Fue en medio de las indagaciones relativas al “Clan Chen” –un grupo familiar de origen chino que lavó cerca de 200 millones de dólares– que la unidad de contrainteligencia de la PDI avisó a Peña que tenían sospechas respecto del equipo de detectives que trabajaba el caso directamente con Steinert.
Ello llevó a Peña a apersonarse en Iquique un día antes del operativo en que se detendría a los Chen, en enero de este año, y alterar la planificación de los allanamientos originalmente diseñada por el subprefecto Mauricio Fuentes y el subcomisario Juan Flores, el oficial de caso, un policía que había salido del área de narcóticos y crimen organizado luego de que su compañero, Emmanuel Ferrada, desapareciera sin dejar rastros el 26 de julio de 2015. El cuerpo de Ferrada fue recién encontrado el 22 de octubre de ese año en Rinconada de Maipú y, aunque la PDI aseveró que se trataba de un suicidio, los peritajes de Carabineros indican que fue un homicidio.
Tras ser enviado a Lebu por varios años, Flores consiguió regresar al área de antinarcóticos, y a inicios de este año iba a entrar a uno de los domicilios vinculados a los Chen en los que se pensaba que había mucho dinero en efectivo, pero Peña lo impidió y, tras las detenciones, desarticuló el equipo, destinando a Fuentes, Flores y otros dos detectives a distintas unidades del país.
Ello llevó a uno de los últimos contactos entre Valencia y Steinert, cuando esta llamó a su aún jefe para quejarse. Como lo ha reconocido Valencia, él a su vez telefoneó al director general de la PDI, Eduardo Cerna, a fin de hacerle presente la situación, y este le respondió “que había razones propias que son relevantes para su institución, que justificaban un cambio de esta naturaleza”. En otras palabras, en ese momento Cerna respaldó la decisión de Peña.
Otro gallo cantaría a partir del 13 de marzo, sin embargo, con Steinert ya empoderada como ministra, cuando mandó un cuestionado oficio a Peña, pidiéndole información sobre los traslados, oficio tras el cual la alta oficial fue destituida de su cargo, decisión que Cerna aseveró ante la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara Baja que fue solo suya.
El quiebre definitivo
El domingo antepasado, en el programa “Mesa Central”, de Canal 13, Valencia dijo que no se ha reunido con Steinert (a diferencia de lo que pasa con el ministro de Justicia, Fernando Rabat) y uno de los motivos de ello, dicen fuentes cercanas al Fiscal Nacional, tiene que ver con el afán de protagonismo que sus ahora excolegas le achacan a la ministra, incluyendo el episodio ocurrido el 29 de abril pasado en la explanada de la Fiscalía Nacional, donde ella citó a la prensa para hablar sobre un caso de secuestro, lo que hizo sin invitar a Valencia ni al fiscal del caso (Héctor Barros).
Varios fiscales dicen en off que ella se atribuye funciones que ya no tiene y que intenta aparecer casi a la fuerza en procedimientos que en muchos casos son producto de investigaciones de varios años, por lo cual al menos dos persecutores señalaron a El Mostrador que “la esquivan”.
Asimismo, ha causado malestar entre distintos fiscales del ámbito del crimen organizado de todo el país la atribución constante del “éxito” en contra del Tren de Aragua a la ministra, en circunstancias que la captura de los miembros de la célula de “Estrella” (Carlos González Vaca) se produjo en marzo de 2022, por instrucciones de la fiscal jefa de Análisis Criminal y Focos Investigativos, Sacfi, de Iquique de aquel entonces (cuyo nombre la Fiscalía siempre ha pedido mantener en reserva, por motivos de seguridad), y cuando el Fiscal Regional era Raúl Arancibia, que fue quien denunció la presencia del Tren de Aragua en Chile.
De hecho, el miércoles pasado comenzó a circular por los grupos de WhatsApp de fiscales y funcionarios del Ministerio Público un video subido a TikTok por parte de la diputada del Partido Republicano Macarena Santelices, en el cual esta le atribuye a Steinert, entre otras cosas, el haber logrado “la primera condena” contra el Tren de Aragua, además de asignarle el haber reconocido “formalmente la existencia y operación del Tren de Aragua en Chile”.
Como muchos persecutores recordaban, en realidad la primera condena contra el TDA en Chile se produjo en Puerto Montt y luego de ella vino la emitida en Arica, en contra del grupo “Los Gallegos”, que es uno de los grupos asociados del Tren de Aragua.
Además, como comentó un fiscal, cuando Steinert asumió en Iquique su único papel en el juicio fue asistir a los alegatos de apertura, para dejar que luego las dos fiscales que estuvieron a cargo en todo el caso –ambas de Sacfi– llevaran adelante todo el juicio.
Sin embargo, lo que más molestia causó fue lo que dijo la diputada Santelices respecto a que Steinert “logró desbaratar a “Los Gallegos”, con 34 condenas, por más de 560 años de cárcel acumulados, es porque merece el respeto”.
No obstante, Steinert –que fue fiscal jefe de Arica– no tuvo intervención alguna en el caso de “Los Gallegos”, que estuvo a cargo de la unidad de inteligencia de la Fiscalía Regional. De hecho, la entonces fiscal jefe no participó ni de la investigación ni mucho menos del juicio, que se extendió por ocho meses, como lo evidencian las pistas de audio y el mismo fallo, en que se menciona a tres fiscales hombres, cuyos nombres también son omitidos en las notas de prensa por motivos de seguridad.
Como dijo un persecutor en off, “si la ministra no aclara y corrige estos dichos va a seguir ahondando la brecha que ya existe con los fiscales, porque a nadie le gusta que otros se vanaglorien con el trabajo ajeno, menos por parte de alguien que admite que ni siquiera sabe que le correspondía tener un plan de trabajo como ministra”, indicó, aludiendo a la polémica que desató la secretaria de Estado al decir en Radio Agricultura que “yo no me esperaba de la exigencia de un plan de seguridad estructurado, concreto”, en circunstancias que eso está indicado en el artículo 1 de la ley por medio de la cual se creó el Ministerio de Seguridad Pública.
@macasantelices Chile necesita firmeza frente al crimen. 🇨🇱 Que nada doblegue a quienes luchan por la seguridad de las familias. #chile #seguridad #parati #fyp #partidorepublicano ♬ sonido original – Macarena Santelices
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